El PP vasco dio ayer un aire muy bilbaíno a la visita de Mariano Rajoy a la villa con motivo de la proclamación oficial de Antonio Basagoiti como candidato a lehendakari. Antes de los discursos de rigor, celebrados en el Museo Marítimo junto a la ría, Basagoiti acompañó a Rajoy al campo de San Mamés, donde fueron recibidos por el presidente del club, Fernado García Macua. El líder del Partido Popular, 'futbolero' declarado y con carné del Pontevedra, 'Depor' y Real Madrid, se paseó por la sala de trofeos y recibió una reproducción de 'La Catedral' en bronce, así como una camiseta firmada por los jugadores. Tras la visita, que había sido solicitada por Basagoiti, socio rojiblanco, la comitiva popular acudió a pie hasta la zona del mitin, bordeando los jardines de La Misericordia, con toda la naturalidad posible para un grupo que debe ir custodiado por numerosos escoltas.
El influjo del estadio del Athletic, condenado a la piqueta para la construcción de uno nuevo, parece que hizo mella en ambos políticos cuando subieron al atril. El candidato a la Lehendakaritza, nombrado por unanimidad en la junta regional del PP, explicó que Rajoy había pisado el césped «del equipo de fútbol con más mérito del mundo». «No sé si habrá rezado para que la garra del PP nos lleve a los mayores éxitos políticos», ironizó en presidente del partido en Euskadi.
En su turno, el líder del PP en España le siguió la broma: «Rezaré a San Mamés y al apostol Santiago por el éxito del PP y de Antonio Basagoiti». El Athletic les dio ayer los momentos más distendidos del acto político, después de una visita por el campo en la que Rajoy demostró una gran conocimiento de las alineaciones rojiblancas míticas y del fútbol en general.
En el discurso no hubo muchas novedades. La llamada al voto al PP en el País Vasco «para garantizar el cambio» y la recesión económica siguen siendo los ejes del mensaje electoral, aunque Rajoy convirtió la consulta de Ibarretxe, que hoy defienden con varios actos los grupos nacionalistas en Euskadi, como un nuevo lastre para corregir la recesión. «Poner en tela de jucio el Estatuto de Gernika es malo para la convivencia. Es echar más gasolina al fuego de la crisis», advirtió.
El presidente del principal partido de la oposición explicó que la receta para mejorar la situación económica consiste en encararla con «coraje, cuajo y determinación», valores que, a su juicio, «no tienen el PSOE, el PNV ni los dos paisanos míos», en alusión al BNG, que permitieron a Zapatero aprobar los Presupuestos Generales. «Juntos son incapaces de resolver los problemas. Van hacia ninguna parte», señaló. Aunque habló más del Estatuto que del plebiscito de Ibarretxe, no pudo evitar otra referencia final al mismo. «De la crisis no se sale celebrando fiestas para pedir consultas», dijo en alusión a las movilizaciones convocadas hoy.
«Yo confío en tí»
Rajoy avaló la candidatura de su líder en Euskadi, a quien definió como un político «que gasta suela en solucionar los problemas de los ciudadanos». «Yo confío en tí. Y van a confiar en tí más de los que pensamos ahora», indicó como pronóstico electoral.
Al igual que su presidente, Basagoiti se declaró defensor del Estatuto, del que destacó «toda su validez» en la actualidad. El responsable vasco del PP acogió su proclamación como «un honor, sobre todo por las personas que han dado la vida por nuestros ideales». Arropado por la plana mayor de su partido en Euskadi y numerosos cargos públicos, a los que se sumó el europarlamentario Carlos Iturgaiz, el candidato a lehendakari se presentó como «portavoz de los problemas reales» y heredero de la gestión del PP en tiempos de Aznar , «el mejor Gobierno que ha tenido España». «Es el momento del cambio Aurrera zurekin», arengó en la despedida.
Pocas miradas más al pasado hubo. El 'número dos', Iñaki Oyarzábal, dijo que «no olvidamos lo que hemos sido», pero reclamó unión para «seguir creciendo».