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El botellón del fin de semana arruina la exposición, que costó 22.000 euros, y hace «tambalear» los contactos previos de cara al año que viene
04.11.08 -

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El ciclo de fotografía Periscopio peligra tras el ataque a la muestra de la Virgen Blanca
La exposición de Reuters, que debía viajar a Abu Dhabi, irá directamente al vertedero de Gardélegui. / BLANCA CASTILLO
París, Londres, Vitoria y Gardélegui. La exposición fotográfica 'El deporte en el siglo XXI', de la agencia Reuters, yace desde ayer en el vertedero municipal después de que un grupo de vándalos que participó en el botellón convocado la madrugada del domingo en la Virgen Blanca en protesta por el horario de cierre de los bares prendiera fuego a muchas de las 200 fotografías de la muestra que el certamen de fotoperiodismo Periscopio había montado en la céntrica plaza.
La ira alcohólica de estos jóvenes -la Policía detuvo a cuatro, aunque ha identificado a alguno más- no sólo ha arruinado la exposición, que costó más de 22.000 euros, sino que ha tirado por el suelo el prestigio de Periscopio y deja en el aire su continuidad. En sólo tres años de vida, este certamen había logrado situar a Vitoria como referencia del fotoperiodismo internacional. Pese a ello, y tras el brutal ataque del fin de semana, la cita corre ahora peligro.
«Hemos recibido un torpedo en la línea de flotación. Los contactos previos puestos en marcha de cara al año que viene se tambalean o directamente se cierran, por lo que, ahora mismo, Periscopio está en el barro», aseguró ayer apesadumbrado su comisario, Paco Valderrama.
El coordinador de Periscopio compareció para dar cuenta de las consecuencias que tendrá el ataque, el segundo acto vandálico ocurrido en la ciudad en apenas una semana, tras el destrozo de 92 cristales de las rampas mecánicas. Valderrama estuvo arropado por el Ayuntamiento, la Diputación y la Vital, que confirmaron que se presentarán como acusación particular en el juicio contra los acusados de quemar y romper la muestra. «Está clara la desconfianza que este botellón vandálico ha generado en las agencias y los fotógrafos internacionales más influyentes del planeta», admitió el coordinador. Desde la delegación de Reuters en Madrid se limitaron ayer a calificar el ataque a su exposición como una «desgracia en la que, por casualidad, estábamos allí». No obstante, eludieron pronunciarse sobre su participación en futuras ediciones de Periscopio.
La sombra de la duda planeó también sobre las llamadas y los correos electrónicos que el comisario recibió desde Francia, Bélgica, México o Estados Unidos. «Te apoyan y se solidarizan contigo, pero también te preguntan si sus fotos corren peligro. Existe desconfianza y organizar Periscopio el año que viene puede ser una pesadilla».
Así, a Valderrama sólo le quedan ganas de «arrojar la toalla». «Yo le animo a seguir porque lo está haciendo muy bien. Además, Periscopio necesita y se merece mucho más apoyo a partir de ahora», reivindica la fotógrafa Pilar Albajar. Tampoco Gert Von Int Holt, profesional holandés asentado en la capital alavesa, se imagina un otoño en Vitoria sin las citas del fotoperiodismo.
200.000 espectadores
Y es que en apenas tres años el certamen ha acercado hasta la capital alavesa veinticinco muestras «de primer nivel», ha movilizado a cerca de 200.000 espectadores y ha tapizado las paredes de bares y restaurantes con cerca de 250 exposiciones de fotografía 'amateur'. De ahí que tanto los hosteleros del Casco Medieval, por un lado, como la Asociación de Hostelería de Álava, por el otro, mostraran ayer su más rotunda condena a los actos vandálicos del fin de semana. Unos hechos, subrayaron, «que atentan directamente contra el legítimo derecho a disfrutar del ocio».
Así lo entiende también el fotógrafo alavés Fede Pérex. «Reivindicar unos derechos destruyendo demuestra que estos vándalos no son maduros sino adolescentes y los adolescentes se tienen que ir pronto a la cama. Cuando se quiten el chupa chups de la boca, entonces igual pueden salir por la noche». Porque, como recuerda Alberto Schommer, «la juventud es el futuro y, si no tiene cultura, el futuro no será tan bueno».
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