Los presidentes de BBK y Kutxa, Xabier de Irala y Xabier Iturbe, respectivamente, explicaron el pasado lunes a la dirección del PNV la situación en la que se encuentra el proceso de fusión de ambas entidades financieras. La unión fue aprobada hace una semana por los consejos de administración de las cajas y está pendiente de ratificación por parte de las asambleas, máximo órgano de decisión, que serán convocadas a finales de este mes o principios de diciembre. A la reunión asistieron cuatro destacados miembros de la dirección nacionalista: el presidente del partido en Vizcaya, Andoni Ortuzar; su homólogo en Guipúzcoa, Joseba Egibar, así como los dos integrantes de la ejecutiva jeltzale ligados a los asuntos económicos, José María Zalbidegoitia y Joseba Aurrekoetxea.
La cita, coinciden fuentes de las propias cajas y del Partido Nacionalista Vasco, «fue normal y su objetivo fue tan sólo realizar un seguimiento de la situación, después de que los consejos de las entidades hayan decidido formalmente iniciar la integración». Algunos rumores apuntaban ayer que Iturbe e Irala habían asistido al pleno de la ejecutiva nacionalista, que habitualmente se celebra los lunes en la sede del PNV. Desde esta formación, sin embargo, aseguraron que el encuentro no fue con la totalidad de los componentes del Euzkadi buru batzar, sino únicamente con los dos presidente regionales y los dos burukides vinculados al seguimiento de los asuntos económicos.
Esta 'cumbre' ha despertado muchas suspicacias por la imagen que transmite de dependencia de los presidentes de ambas cajas a la disciplina del Partido Nacionalista Vasco. El PNV es mayoritario en ambas entidades -es el único partido con presencia en el consejo de la BBK, donde ha establecido un control 'monocolor'-; también la fuerza que apostó por el proceso de fusión 'a dos' desde el inicio y, en último término, el responsable de la 'selección' de los presidentes. Iturbe fue seleccionado por el propio Egibar para hacerse cargo de la Kutxa después de que EA se negase a apoyar al primer candidato propuesto, el actual asesor del lehendakari José María Agirre.
Críticas socialistas
La reunión en la sede peneuvista es, para los socialistas, la prueba de que la futura caja se convertirá en «un teatro de marionetas del PNV». El secretario general del PSE guipuzcoano, Iñaki Arriola, no dudó en calificar de nuevo la fusión como «meramente política, que busca mantener en manos del PNV el control de ambas cajas». Medios socialistas aseguraron en tono crítico que «ni Iturbe ni Irala se han dignado a reunirse con miembros de la ejecutiva de nuestro partido para explicarles el proceso de fusión o las razones que les han llevado a tomar esta iniciativa». Sí existe constancia, sin embargo, de varios encuentros de los presidentes de BBK y Kutxa con los máximos responsables del Partido Popular vasco -entre ellos su presidente, Antonio Basagoiti-, aunque en este caso los contactos tenían una clara intencionalidad: sumar los votos de los representantes del PP en las asambleas para garantizar la mayoría.
El sindicato LAB, por su parte, denunció ayer que las cajas tienen prisa por «simular» una negociación con los trabajadores.