La frontal oposición del PSE-EE a la fusión de la BBK y la Kutxa fue ayer cuestionada por un destacado representante socialista. El comisario de Economía de la UE, Joaquín Almunia, no dudó en calificar la operación de «positiva» y pidió a los políticos que actúen con «humildad» y reconozcan que son «los expertos» en la materia los que deben proponer soluciones.
La declaraciones del responsable comunitario contradicen la posición de los socialistas vascos, que ya paralizaron el pasado año la fusión de la BBK, la Kutxa y la Vital en protesta por la consulta soberanista del lehendakari y que ahora se oponen a la integración 'a dos' al considerar que «divide al país» y que, en la práctica, supone la «absorción» de la entidad guipuzcoana. La opinión de Almunia adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que pasa por ser uno de los asesores económicos del secretario general del PSE, Patxi López. De hecho, intervino en las jornadas celebradas en septiembre por los socialistas vascos para reforzar la imagen de López como candidato a lehendakari ante los empresarios.
Tras valorar como «positiva» la fusión de BBK y Kutxa, Almunia fue preguntado por la posibilidad de que la Vital se sume al proyecto. Respondió que las entidades «tienen una lógica financiera y económica» y los políticos «tenemos que ser humildes y reconocer que para que vayan bien, son los expertos, los que gestionan, los competentes en esas materias, quienes nos tienen que proponer soluciones».
Las declaraciones provocaron revuelo en las filas socialistas. De hecho, el secretario general del PSE de Álava, Txarli Prieto, se dio por aludido -la Vital, presidida por el socialista Gregorio Rojo, ha quedado al margen del proceso de fusión al entender que no se da el clima adecuado- y emitió un comunicado en el que aseguraba que «los socialistas vascos compartimos con nuestro compañero» que las concentraciones de cajas «son positivas». Pero puntualizó, en línea con la doctrina oficial del partido, que la decisión de unir BBK y Kutxa «sólo obedece al interés político del PNV», por lo que el PSE se opone.
Más allí del intercambio de reproches, los participantes en las trascendentales asambleas que ambas entidades celebrarán el próximo día 28 para aprobar la fusión votarán, casi con total seguridad, en secreto, según ambas cajas.
Habitualmente, las votaciones en los cónclaves de ambas entidades tiene carácter secreto, sobre todo cuando se trata de temas relevantes que requieren mayorías cualificadas. De ahí que se apueste por mantener ese criterio. La decisión podría tener importancia en el caso de la caja guipuzcoana, que está a falta de un voto para lograr el apoyo necesario a la operación.