Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

NURIA LÓPEZ DE GUEREÑU CONSEJERA DE TRANSPORTES Y OBRAS PÚBLICAS

La consejera urge la creación de una sociedad que gestione el soterramiento y defina el coste de la obra y el de la intermodal

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«El tranvía arrancará el 23 de diciembre»
La consejera, en las cocheras del tranvía. / FOTOS: I. ONANDIA
Nuria López de Guereñu (Eibar, 1969) concedió esta entrevista el martes pasado, apenas 48 horas antes de alumbrar a Julen, su tercer hijo. Y lo hizo con energía de sobra para analizar los dos proyectos más importantes en los que está involucrado su departamento en Vitoria: el tranvía y el soterramiento del tren. Muchas cosas los diferencian. La principal es que el metro ligero comenzará a funcionar el 23 de diciembre. El soterramiento es un proyecto para el que ni siquiera hay acuerdo de financiación. La consejera se explica.
-El tranvía lleva más de un mes funcionando en pruebas. ¿Todo está saliendo según lo previsto?
-El arranque es un procedimiento complejo, hay cuestiones que se van ajustando, pero va bien. Por eso mantenemos la fecha de su inauguración.
-¿Qué fecha es esa? Hasta ahora, sólo se sabe que la previsión es que arranque en Navidad.
-La inauguración será el día 23 de diciembre. Tras un acto institucional, el tranvía comenzará a funcionar.
-¿Cuántas personas se prevé que lo usen?
-Se estima que el primer año tendrá cuatro millones de viajeros, unos 12.000 al día. Eso sí, cuando estén en servicio los tres ramales.
-En diciembre arrancarán los de Lakua y Centro. En marzo o abril, el de Abetxuko. ¿Ya se sabe cómo entrará en el barrio?
-En un principio, la previsión era que entrase y así estaba desarrollado el proyecto constructivo. Pero en 2007 el Ayuntamiento pidió que se quedara a las puertas, y hasta ahí llegará.
-Luego se planteó que entrase por otro sitio. ¿Cómo va eso?
-Hay que retomarlo. Ya se ha adjudicado la redacción del proyecto para definir las prolongaciones del tranvía, y el modo en el que entre en Abetxuko tendrá que trabajarse contando con el Ayuntamiento y con los condicionantes técnicos que puede haber.
-En ese proyecto de las prolongaciones también se estudiará la posible llegada a Salburua, Zabalgana, en dirección al aeropuerto y, de manera más inminente, a la Universidad. ¿Será mejor por la Avenida Gasteiz o por Angulema?
-No se puede adelantar eso. Se están estudiando varias posibilidades y hay que tener en cuenta que la prolongación al campus está muy condicionada por el tema del soterramiento.
-¿Tiene sentido hacer ese estudio para cruzar una zona que aún no se sabe cómo va a quedar tras el soterramiento? Todo dependerá del desarrollo urbanístico de ese suelo.
-Se trata de avanzar. Lo que no podemos hacer es quedarnos parados. El hecho de que un proyecto no avance al ritmo que nos gustaría no nos puede detener a la hora de analizar posibilidades de ampliación hacia el campus.
Obra en peligro
-El desarrollo del soterramiento está verde y Fomento, Gobierno vasco, Ayuntamiento y Diputación no llegan a un acuerdo para su financiación. ¿Puede correr peligro la obra? ¿Podría ocurrir que, al final, la alta velocidad llegase a Vitoria en superficie?
-El Gobierno vasco tiene un compromiso claro a favor del soterramiento. Además, no es un capricho. La declaración de impacto ambiental del año 2000 lo establece como necesario debido a la afección medioambiental y social que implican las vías en superficie. El soterramiento no es una opción.
-Fomento dice que la obra costará 494 millones y ofrece 258, que corresponden al coste de traer la alta velocidad en superficie más las plusvalías de los terrenos liberados, que se invertirán en la obra. El Ayuntamiento pondrá 63 y la Diputación entre 30 y 50. Ustedes ofrecieron 80, y al resto le parece poco. El PSE les reclama hasta 140.
-No es de recibo que se nos pida a nosotros incorporar partidas en el presupuesto cuando la administración competente, Fomento, aún no lo ha hecho. Y más cuando aún hay un proceso que recorrer.
-¿Qué proceso?
-Nosotros estamos solicitando el mismo mecanismo de tramitación que se ha utilizado en otras ciudades. En primer lugar, la firma de protocolos y la constitución de una sociedad que gestione la operación, que defina su coste y qué proyectos la integran... Porque también se quiere aportar una estación intermodal, que no se incluye en el presupuesto de Fomento y no se sabe cuánto costará. El Gobierno vasco, en su proyecto de presupuestos para 2009, ya contempla una partida de 101.000 euros para constituir esa sociedad. Este es el primer paso para aclarar todo lo demás.
-Habla de la estación intermodal, ¿no se podría abordar este proyecto por separado? ¿No se podría comenzar aclarando lo del soterramiento?
-Lo lógico es aprovechar las sinergias en los distintos momentos, son proyectos distintos que conforman una misma realidad. En otras ciudades también se han integrado distintos proyectos en la misma operación. Pero hay que saber cuánto costará la estación, quién tiene que contribuir, y en qué porcentajes. Porque la competencia es diferente a la del soterramiento. Todas estas cuestiones son las que se tienen que aclarar en la sociedad de gestión. Ya me puse a disposición del alcalde de Vitoria y del Ministerio de Fomento hace meses. Podíamos tener las cosas muchísimo más avanzadas y, en vez de eso, estamos en un baile de números a través de los medios de comunicación.
Dinero para desbloquear
-Ustedes han entrado en ese juego, han ofrecido 80 millones.
-El Gobierno vasco ha ofrecido la posibilidad de una aportación económica. Lo que estamos pidiendo es un poco más de rigor en la gestión. Además, no existe una cifra final de lo que costará el soterramiento, estamos esperando a que el Ministerio de Fomento actualice el coste, esos 494 millones. Cuando no hay una cifra definitiva difícilmente se puede llegar a cerrar nada.
-Pero todas las administraciones implicadas ya han ofrecido una cantidad y hasta la Diputación ve insuficiente la que el Gobierno vasco ha puesto sobre la mesa.
-Vuelvo a repetir: si no hay cifras concretas no se puede cerrar nada. Es un zoco de números que tiene otro tipo de intereses y no contribuye en absoluto a avanzar en el proyecto.
-Entonces, ¿por qué ustedes han hablado ya de 80 millones?
-Dijimos que estábamos dispuestos a aportar hasta 80 millones si esto pudiera contribuir a desbloquear la situación.
-O sea, nunca más de 80 millones.
-Yo no he dicho eso.
-Ha dicho 'hasta' 80 millones.
-No voy a entrar en ese zoco de números cuando lo importante es activar los mecanismos de gestión.
-Esta situación es algo deprimente para los vitorianos. Cuando parecía que sólo quedaba pendiente un acuerdo para la financiación, e incluso se creía que estaba cerca ese arreglo, ahora se encuentran con que todo está en el aire.
-Esperamos que la administración competente, que es Fomento, y el Ayuntamiento, lideren un proyecto tan importante para Vitoria. Desde julio estamos solicitando información para constituir la sociedad de gestión, hemos hecho peticiones permanentes tanto al ministerio como al Ayuntamiento para trabajar en estos temas. Si no se ha avanzado, en absoluto es porque este departamento no lo haya solicitado.
-El Ayuntamiento acusa al Gobierno vasco de falta de implicación con Vitoria, poca sensibilidad con la capital de Euskadi.
-Los números cantan. Este departamento ha invertido ya cien millones en la ciudad con el tranvía para la mejora del transporte público y tiene un compromiso claro con el soterramiento. A partir de ahí, quien utiliza este tipo de argumentos tendrá que explicar por qué lo hace. Los datos ponen de manifiesto que ese es un discurso barato en un momento en el que no se quiere agarrar el toro por los cuernos y afrontar lo que hay que afrontar.
-¿A qué se refiere?
-Supongo que el Partido Socialista se sentirá bastante incómodo teniendo que exigir al ministerio que haga lo mismo que está haciendo en otras ciudades, donde emplea ayudas europeas para el soterramiento y llega a financiar íntegramente las obras. Ante esa incapacidad para que Fomento tenga el mismo nivel de compromiso en Vitoria que en otros sitios, tienen que buscar otro tipo de argumentos. Plantear que el Gobierno vasco ponga ese dinero ahorrándoselo al ministerio pone de manifiesto que están actuando en su defensa, y no defendiendo los intereses de la ciudadanía vasca.
-En resumen, que todo está pendiente de que se cree la sociedad de gestión, se incorpore la estación intermodal y se sepa cuánto costará todo.
-Estamos dispuestos a participar en el proyecto. Desde luego, no nos vamos a escaquear. Pero no vamos a permitir que lo haga el ministerio.
-Así las cosas, de plazos ni hablamos. Se planteaba que todo estuviese acabado en 2016.
-Con este panorama no voy a hablar de fechas. Que lo haga Fomento.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS