El Estado asumirá el coste de la moratoria parcial de dos años de las hipotecas de parados, autónomos y perceptores de pensiones de viudedad, aprobada ayer por el Consejo de Ministros dentro de un paquete de ayudas y de fomento del empleo. Así lo explicó el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, quien desveló que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) facilitará a bancos y cajas la financiación necesaria para ello. De este modo, las entidades «no dejarán de cobrar puntualmente su dinero», subrayaron fuentes oficiales.
El ministro de Economía afirmó que bancos y cajas presentan una predisposición «total» a colaborar en el aplazamiento de las hipotecas, algo lógico ya que cuentan con el respaldo del ICO, que comparte con ellas el eventual riesgo de impago. A este respecto, Solbes aseguró que cuenta con una «posición cómoda», pero reconoció que la institución podría necesitar «algún refuerzo».
Algunas de las medidas anunciadas el pasado lunes por Rosdríguez Zapatero, y no presentadas ayer, se desarrollarán en el marco del diálogo social con los representantes de la patronal y los sindicatos. Entre éstas se encuentran la bonificación de contratos en sectores como el I+D+i o el papel de las empresas de colocación en los procesos de amplias extinciones de contratos.
Además, Solbes adelantó, sin dar más pistas, que el Ejecutivo trabaja también en una nueva batería de iniciativas, en este caso, destinadas a favorecer la liquidez y la financiación de las pequeñas y medianas empresas.
Acuerdo en «dos patas»
Como «un acuerdo basado en dos patas» describió el vicepresidente económico la moratoria parcial de las hipotecas. El ICO desarrollará convenios con las entidades financieras para facilitar el crédito y los bancos acordarán de forma privada con los titulares hipotecarios las condiciones del aplazamiento, sin costes notariales y registrales.
Solbes admitió que el Estado asume cierto riesgo, aunque «limitado», ya que la hipoteca suele ser lo último que dejan de pagar los ciudadanos. «Puede haber coste para el Estado, pero si no nos subimos al árbol no comemos nueces», subrayó.
Sobre el límite que fija en 170.000 euros el máximo de la hipoteca para poder beneficiarse de esta medida, el ministro aseguró que los que tienen hipotecas mayores cuentan ingresos superiores y pueden asumir «mejor» los pagos por su nivel de renta.
A esta ayuda, además de los parados o quienes lo estén antes del 1 de enero de 2010, se pueden acoger también los autónomos que acrediten ingresos inferiores a 18.900 euros anuales o los perceptores de pensiones de viudedad. La cantidad aplazada durante la moratoria se empezará a devolver una vez finalizado el plazo de dos años, prorrateada en el tiempo que quede de hipoteca pero en un máximo diez años.