Con apenas 18 años cuenta ya con numerosos antecedentes policiales, y el pasado fin de semana sumó uno más a su larga lista. La Ertzaintza detuvo el miércoles a este joven por un delito de robo con violencia e intimidación que, al parecer, había cometido el sábado anterior. Los hechos ocurrieron a plena luz del día, sobre las cuatro y media de la tarde, en la calle Ramiro de Maeztu cuando un menor, que paseaba por la zona, fue abordado por la espalda por un desconocido.
El ladrón sacó entonces una navaja para intimidar a su víctima, a la que colocó el arma sobre el cuello y consiguió empujar hasta unos soportales cercanos para poder llevar a cabo el robo lejos del resto de transeúntes. Una vez que se aseguró de que no dejaba testigos del atraco y bajo constantes amenazas, obligó al menor a entregarle el teléfono móvil y la cartera que portaba. Tras lograr su objetivo, huyó del lugar con los objetos sustraídos.
La Policía vasca, a la que acudió el menor para denunciar lo ocurrido, inició una investigación para dar con el sospechoso y no finalizó la operación hasta el pasado miércoles cuando logró arrestar al presunto autor del robo. Los agentes comprobaron en ese momento que el detenido era un habitual de las comisarías pues contaba con un amplio historial policial cargado de delitos de similares características.
En un supermercado
Pero éste no fue el único arresto que se produjo esa jornada en la capital alavesa. Un hombre, de 36 años, fue retenido por el personal de seguridad de un supermercado del barrio de Zaramaga al intentar salir del establecimiento «llevándose diversos productos cuyo importe no había abonado». El encargado de la seguridad del comercio se dio cuenta de lo que pretendía el presunto ladrón y le dio el alto antes de que abandonara el lugar.
Sin embargo, al interceptar su marcha, el individuo trató de agredirle y le amenazó en reiteradas ocasiones. La actitud violenta de este hombre no cesó en ningún momento, ni siquiera con la llegada de la patrulla de seguridad ciudadana al supermercado. Los agentes, tras realizar la oportuna identificación, procedieron a su detención y lo trasladaron a dependencias policiales.
Por otra parte, los Bomberos se vieron obligados a acudir ayer a una casa ubicada en el Alto de Armentia para sofocar un incendio. La vivienda, que está deshabitada y cuyos propietarios sólo mantienen por la huerta existente en los terrenos cercanos, comenzó a arder a la una de la madrugada, aunque las llamas fueron apagadas sin que llegaran a afectar a la cubierta del inmueble. Además, la Policía Local ha iniciado una investigación para encontrar al conductor de un vehículo que, en la madrugada del miércoles, se dio a la fuga tras atropellar a una mujer de 35 años en Portal de Arriaga.