Hasta el más profano en el arte de la viñeta sabe de las andanzas de Los 4 Fantásticos, de X-Men o de Spiderman. Los superhéroes americanos de la casa Marvel han sido el primer acercamiento al género para toda una generación. Y no pasan de moda, aunque algunos de sus primeros admiradores ya peinen canas.
Salvador Larroca es uno de los dibujantes que ha dado vida a los héroes de la firma estadounidense; y junto con Jason, noruego ganador del Premio Eisner 2008, abrió ayer el turno de firmas en el Salón del Cómic de Getxo. Por eso, la jornada comenzó en fila india. El joven Marc Arrieta, de Leioa, aguardaba en la línea de Larroca. «Sus dibujos han evolucionado. Ahora tiene su estilo propio, aunque al principio comenzó imitando. Pese a todos los prejuicios que hay sobre este género, tienen moraleja y contenido social», defendió.
El Salón del Cómic reunió ayer a cientos de personas en su 'día grande'. El evento cuenta con un público cada vez más numeroso. Su andadura así lo demuestra; comenzó con 5.000 visitantes y la última edición se cerró con 20.000. El número de casetas también se ha multiplicado. Un centenar de asociaciones, autores, editoriales y distribuidoras han solicitado un 'stand' este año. Ayer, en la carpa Cómic, predominó el público adulto. Por un lado, aquellos que han crecido con 'Mortadelo y Filemón'. Nostálgicos de la infancia. La felicidad era entonces comer pipas saladas leyendo 'Zipi y Zape', producto nacional en la memoria colectiva.
Las mujeres y el manga
Se vieron menos mujeres que hombres. A largo plazo, la cosa cambiará. «Antes, las chicas que leían tebeos eran las que tenían hermanos mayores. Las que no, iban a la librería y lo que pillaban», explica Marta González, que regenta un caseta en la zona Manga. Dicen los consultados que con la irrupción del cómic japonés, las mujeres se ha adentrado en las viñetas. La zona manga se puso en marcha el pasado año. Allí, los adolescentes son mayoría. María, Patricia y Carla llegaron desde la localidad cántabra de Puente San Miguel. Tienen 15 años y las trajeron sus padres. «Nos gusta el manga porque desde pequeñas veíamos series como 'Heidi' o 'Digimon', y después descubres que también hay cómics de ese tipo».
Para Jaime Kishi, asesor de la sección cultural de la embajada Japonesa en España, el éxito del manga radica en la influencia de las series de televisión. Además, las «viñetas se corresponden con planos cinematográficos, los roles se intercambian y el malo puede ser un héroe al final». Además, dice, «hay manga para todos»: niños, adolescentes, mujeres, adultos.