
ANV ha perdido el apoyo de sus dos socios de Gobierno, EA y Aralar. / Ignacio Pérez
La capilla ardiente de Inaxio Uria se ha abierto esta tarde para que sus amigos y vecinos puedan despedirse de él. Tras la visitas institucionales, el pueblo de Azpeitia quiere rendir un último homenaje al empresario, cuyo funeral se celebrará mañana, según expresó la familia ayer. Por el tanatorio de la localidad guipuzcoana han desfilado hoy numerosas personalidades, sobre todo del ámbito de la política, con el objetivo de arropar a la familia en estos duros momentos. Entre ellos, han estado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder de la oposición, Mariano Rajoy; y el lehendakari, Juan José Ibarretxe; además de varios miembros del Parlamento vasco
El presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición Mariano Rajoy han abandonado a las tres de la tarde el tanatorio de la localidad guipuzcoana de Azpeitia donde reposan los restos del empresario Iñaxio Uria, asesinado ayer por ETA. Zapatero y Rajoy han llegado poco antes de las dos de la tarde al velatorio tras realizar el viaje juntos en un vuelo desde Madrid al aeropuerto de Bilbao. En el regreso, volverán a hacerlo en el mismo avión militar.
Zapatero y Rajoy han entrado por separado al tanatorio aunque luego han coincidido dentro. Primero lo hizo el presidente del Gobierno acompañado por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y la cúpula de los socialistas vascos encabezada por Patxi López. Mariano Rajoy entró acompado por Jorge Moragas, secretario de política exterior y en compañía de la ejecutiva del PP vasco, que lidera Antonio Basagoiti.
Hoy también se ha conocido la noticia de que los gobiernos central y vasco van a reforzar de forma coordinada la seguridad de los empresarios y trabajadores involucrados en la construcción de la red ferroviaria de alta velocidad en Euskadi hasta "llegar al último eslabón". Ambas administraciones están comprometidas para que este proyecto continúe adelante y sea una realidad lo antes posible. El consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, ha lanzado hoy este mensaje después de participar en la concentración de repulsa hacia el último asesinato de ETA celebrada en el barrio vitoriano de Lakua y ha asegurado que "los terroristas no van a conseguir parar esta infraestructura de modernidad. Nos vamos a dejar la piel y esta obra va a salir adelante".
Balza ha explicado que los Ministerios de Fomento e Interior, y los Departamentos de Transportes e Interior llevan trabajando varios años de forma coordinada para ofrecer seguridad a las personas y bienes implicados en la construcción de la 'Y' vasca, pero ha reconocido que el asesinato de Ignacio Uría constituye un "salto cualitativo" en las acciones de ETA contra este proyecto que exigirá redoblar esfuerzos.
Así, ha anunciado que van a reforzar las medidas de seguridad a través de los mismos principios de coordinación entre las dos Administraciones y los empresarios porque, según ha indicado, "somos conscientes que tenemos un reto que superar con la máxima implicación por parte de todos y que tenemos que llegar hasta el último eslabón que sea necesario en la materia de seguridad porque esta obra se va a construir".
"Tenemos un reto nuevo, no cabe duda de que este asesinato es un salto cualitativo en el planteamiento que se estaba haciendo ahora y lo queremos abordar de la misma manera. Vamos a atender a las demandas directas de los empresarios y diseñar de forma coordinada las medidas de seguridad, como siempre lo hemos hecho", ha añadido.
Con discreción
Balza ha explicado que todas las medidas de seguridad se aplicarán con "la máxima discreción para que sean realmente eficaces" y teniendo en cuenta la opinión de los empresarios. De hecho, ha señalado, ha mantenido contactos con las patronales y ha anunciado que se reunirán con Confebask y sus organizaciones terroriales, Cebek, Adegi y Sea, en los próximos días.
El consejero ha evitado aclarar si Ignacio Uría había solicitado en algún momento servicios de escolta por razones de "prudencia", pero ha dejado claro que "todo aquél que ha necesitado o ha sentido la necesidad de tener una protección, la ha tenido. Vamos a dar una respuesta positiva, coordinada y absolutamente eficaz en la medida de lo posible a los requerimientos de seguridad de todos los agentes implicados".
Finalmente, y tras afirmar que el asesinato de Uría evidencia "quienes son los enemigos del pueblo vasco" e insistir en la idea de que "no lo vamos a olvidar", ha realizado un llamamiento a la ciudadanía vasca para que participe en la manifestación contra ETA que recorrerá mañana las calles de la localidad guipuzcoana de Azpeitia. Y es que, a su juicio, la repulsa social al terrorismo debe hacerse visible. "Es muy importante que la sociedad mantenga el impulso de enfrentamiento a ETA "ha concluido, es muy importante ofrecer la imagen de cómo el pueblo vasco aborrece el terrorismo y aborrece a quienes causan esta desgracia".