Sigue habiendo esperanzas coperas para el iurbentia. La derrota del Pamesa ayer en Illumbe permite al equipo vizcaíno mantener sus opciones de llegar a la 'foto finish' bien colocado, aunque la empresa se las trae. La lectura más positiva es la que indica que los hombres de negro dependen de sí mismos, si centran su lucha con la franquicia valenciana. Aunque el Granada empata a siete triunfos con los taronja, nadie da un euro por sus posibilidades. El motivo es que ha cumplido un año sin ganar fuera de casa (la última alegría viajera se la procuró el Manresa el 16 de diciembre de 2007) y de aquí al final de la primera vuelta le quedan dos salidas (Menorca y Unicaja), además de guardar un fin de semana de descanso.
Lo que saben los de La Casilla es que su encaje de bolillos incluye no volver a fallar, ya que un simple traspié más le dejaría con un tope de nueve victorias que huele a octavo puesto, plaza que en esta ocasión no será canjeable por estar en la Copa madrileña. Así, colocado el Pamesa en el punto de mira, la esperanza bilbaína se fundamenta en ganar en canchas realmente complicadas (Canarias y Fuenlabrada) y sentenciar ante un Barcelona que impone más que respeto y en la jornada crucial, la decimoséptima y ojalá que decisiva, ante los levantinos ahora dirigidos por Spahija.
El consuelo para los de Vidorreta, al margen de la autoconfianza de la que deben impregnarse, es que sus rivales directos lo tienen, cuando menos tan complicado. El Pamesa cuenta con la ventaja del factor cancha en las dos próximas jornadas. Pero la categoría de los dos visitantes de La Fonteta (DKV Joventut y Kalise Gran Canaria) abre de par en par los vaticinios. Para que los intereses bilbaínos confluyan en un marco apropiado, los valencianos deben perder uno de dichos choques, lo que unido a su hipotética derrota en La Casilla y la jornada de descanso pendiente para ellos les limitaría el radio de acción hasta las ocho victorias. Sólo ante tal panorama, si le acompañan los demás resultados propios, el iurbentia podría superar al Pamesa, ante el que en la actualidad presenta, además, un 'average' desfavorable de 39 puntos.
A la vera del Bilbao Basket se ha colocado el Ricoh Manresa, que ayer finiquitó, ganando al Fuenlabrada, las posibilidades de que hubiera tres madrileños en la Copa. Los catalanes también lo tienen muy complicado, ya que la jornada de descanso pendiente les coloca el techo en nueve triunfos, con partidos por disputar con Unicaja, Real Madrid y Bruesa.