La crisis aprieta, pero no ahoga. Al menos, así ha ocurrido con el comercio bilbaíno, que ha logrado remontar un mal año de ventas con el 'sprint' navideño de las últimas semanas. La campaña iniciada a mediados de diciembre para fomentar el consumo, con descuentos de hasta el 50%, ha servido a los empresarios bilbaínos para «salvar el año», según han coincidido en afirmar fuentes del sector, que aseguran que finalmente cerrarán sus cuentas con un nivel de ventas similar al del año anterior o ligeramente más bajo, «un 4 o 5% menor». Un balance más que positivo si se tiene en cuenta que en otoño la comparativa con 2007 era desoladora: los ingresos en caja habían caído entre un 8 y un 20%.
Los esfuerzos del Ayuntamiento para atraer clientes y las medidas para potenciar las compras en la capital vizcaína han dado buenos resultados en las tiendas de Bilbao Dendak -organismo que aglutina a un tercio de los 6.000 locales de la villa-, pese a las duras críticas vertidas por los negocios bilbaínos no asociados y de otros municipios. Estos comerciantes calificaron de «competencia desleal» que se abriese la veda para poner ofertas antes de las rebajas, que arrancan mañana después de tres semanas de descuentos.
«Las medidas de este año han sido excepcionales por la situación económica, pero no se van a repetir. A falta del balance definitivo, lo cierto es que ha habido mucha gente en las tiendas», admite Arantza Matías, presidenta de Bilbao Dendak, quien vaticina unas rebajas «muy buenas» pese a que la gente lleva tiempo dejándose seducir por atractivas ofertas. «Es igual. El 7 de enero es una fecha que todos tenemos grabada a fuego en el cerebro y ese día salimos disparados a comprar», argumenta Matías. Portavoces de El Corte Inglés, por su parte, también hacen un balance muy positivo de la temporada navideña, en la que ya han ofrecido precios reducidos, sobre todo en ropa de firma: «Esta vez, a la tradición de comprar en esta época hay que sumar el esfuerzo del sector por ofrecer buenos precios y el apoyo del Ayuntamiento para fomentar el comercio... Todo ello ha ayudado a finalizar el ejercicio bien y, sobre todo, a empezar 2009 con una inyección de moral».
Y eso que el arreón ha tardado en llegar. Según las principales asociaciones de comerciantes de la ciudad, en ese implacable calendario de consumo que cada año cumple con sus rituales fielmente, el espíritu navideño empieza a dejarse notar en los bolsillos antes del puente de la Constitución. Este año, sin embargo, hubo que esperar hasta el día 20, un retraso que había empezado a disparar la desconfianza de los empresarios. «A la campaña de Navidad le ha costado empezar, pero luego ha habido una locura de gente que ha servido para equilibrar las ventas. Y eso que en Bilbao la crisis no había 'tocado' tanto al comercio como en ciudades del entorno, por ejemplo Vitoria», afirma Jon Aldaiturriaga, presidente de los comerciantes del Casco Viejo.
Rebajas intensas
«Lo cierto es que esta Navidad el comercio bilbaíno ha dado el do de pecho. Las medidas de fomento del Ayuntamiento han ayudado y ahora las rebajas las afrontamos como la culminación. Además, empiezan en miércoles, que es un buen día», comenta con optimismo Aldaiturriaga. Julia Diéguez, presidenta de Deusto Bizirik, también espera «salvar el último trimestre de 2008», especialmente nefasto, a base de descuentos y rebajas. «Creo que alcanzaremos nuestros objetivos», comenta esperanzada.
Jorge Aio, de la asociación BilbaoCentro, que aglutina establecimientos de Abando e Indautxu, también insiste en que «las navidades han enderezado» las ventas. «Se ha echado el resto para corregir la situación. Lo cierto es que habíamos perdido 'punch' y que lo hemos recuperado... Y no sólo los comercios que han ofrecido descuentos, también los demás se han beneficiado del tirón de Bilbao para atraer clientes». Ahora, en vísperas de las rebajas, augura una campaña intensa, más corta que otros años, con «tres días fuertes» y segundas rebajas tempraneras. «Hay género para que sean de calidad, y la gente las espera con expectación», resume.
Pero no todos los comerciantes bilbaínos comparten esta impresión. Muchos no se sienten ni aliviados ni optimistas. Los empresarios no asociados creen que las rebajas se resentirán por las ofertas navideñas. «La gente ha gastado ya su dinero y se ha ido a donde había descuentos», señalan. Los que no han reducido los precios, algunos por convicción y otros porque no podían permitírselo, han visto caer sus ventas «hasta un 70%», explican portavoces del colectivo. «Nos hemos pisado entre nosotros. Si lo que quiere el Ayuntamiento es ayudar, que baje los impuestos a las tiendas, porque la política de las ofertas es pan para hoy y hambre para mañana -denuncian-. Si la crisis continúa, muchas tendrán que cerrar, porque los descuentos atraen a los clientes, pero apenas dan para pagar facturas».