Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

13.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La Diputación realizará «esta semana» el chequeo definitivo a la balsa de Noryeste, un proyecto ubicado en Ullíbarri-Arrazua que ya ha supuesto a las arcas forales 30 millones de euros y del que sólo se sabe que su capacidad impermeabilizadora es nula. «Con simas y cuevas de tamaño desconocido», como advierten los informes técnicos, el Gabinete Agirre realizará un llenado parcial para dictaminar el mal del paciente -por donde se fuga el agua- y poder decidir a posteriori cuál es el mejor de los remedios, si la inyección de hormigón o la colocación de una tela asfáltica.
Como adelantó este periódico, el Departamento de Agricultura, liderado por Estefanía Beltrán de Heredia, ya tiene el plácet del Ministerio de Agricultura para realizar una prueba que se antoja fundamental para el futuro del cuarto embalse de Euskadi en capacidad, cifrada en 7 hectómetros cúbicos. Pese a todo, la diputada peneuvista prefiere no mojarse y dar fechas concretas puesto que la decisión depende de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).
El llenado se realizará con el agua que se arroja al Zadorra desde Ullíbarri Gamboa, el pantano que surte a la población vitoriana. Dado el deshielo y las precipitaciones registradas en las últimas jornadas, está previsto que a lo largo de esta semana se produzca un nuevo desembalse, lo que se aprovechará para llenar la balsa.
La operación no requerirá de nuevos desembolsos de dinero público puesto que se aprovecharán las instalaciones existentes entre el pantano y la estación depuradora de Araca. La autorización administrativa que ha recibido la Diputación establece una cota de inocuidad de 568 metros, es decir, la altura hasta donde se podrá llenar el 'vaso'. Para ello, se utilizarán algo más de 0,2 hectómetros.
Dudas sobre el proyecto
Con el diagnóstico técnico encima de la mesa, llegará el momento de decidir, primero, cómo solucionarlo, y después, cómo utilizarlo. Este segundo interrogante no es baladí ya que la diputada y los regantes, quienes tienen la autorización administrativa, han sembrado de dudas la propia filosofía del mismo. No hay que olvidar que el proyecto nació para reutilizar el agua de la depuradora de Crispijana.
Los regantes del Noryeste, sin embargo, ya han manifestado sus dudas sobre el uso de agua terciaria y su repercusión en la agricultura. En este mismo sentido, Beltrán de Heredia no sólo es partidaría de estudiar una nueva procedencia del agua -para evitar su alto coste al traerla desde Crispijana- sino también de analizar si es necesario un embalse de tales dimensiones. Según sus cálculos, con la mitad -en torno a tres hectómetros- bastaría para dar servicio a los 5.000 profesionales afectados.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS