Will Smith no defrauda. Chistes, bromas, chapurreo en español y buen rollo. La estrella más poderosa de Hollywood sacó al showman en la presentación madrileña de 'Siete almas', drama de Gabriele Muccino, que le dirigió en 'En busca de la felicidad'. El actor da vida a un hombre que intenta redimirse cambiando las desgraciadas vidas de siete desconocidos. Así lo explicó en un castellano aprendido con una maestra que le acompaña en sus viajes por Latinoamérica. «Menos en mi país, en el resto del mundo hablan varios idiomas, y yo no quiero ser un estúpido».
El príncipe de Bel Air se instalará en nuestras pantallas este viernes para hacernos llorar. «El público está acostumbrado a verme en comedias, pero quiero hacer muchas clases de largometrajes», asegura. «La comedia es lo más cercano a mi corazón, a la forma en la que pienso sobre la vida. Sin embargo, con el drama crezco como actor, los personajes dramáticos enriquecerán mis futuras actuaciones cómicas». Dueño de dos Grammy por sus discos de rap y aspirante al Oscar en dos ocasiones, Smith bromeó sobre el color de su piel y prescindió del término políticamente correcto 'afroamericano' para llamarse 'negro'. Su imán en la taquilla se traduce en el primer puesto del ranking de los actores más taquilleros de 2008. «Lo que me ha colocado en esa posición son mis orejas. Obama y Mickey Mouse también tienen grandes orejas, que son las que te garantizan el éxito en Estados Unidos. Los americanos adoran las orejas», bromeó la estrella, padre de dos hijos con la actriz Jada Pinkett. De hecho, a su hijo mayor, Jadem, le ha dicho que se corte el pelo «para que se le vean bien las orejas».
Complicado tomarse en serio a Will Smith con este tipo de declaraciones. Aunque no parece importarle mucho. «Ser gracioso es una forma de comunicarme con los demás. No me conformo sólo con ser gracioso, veo mi carrera como un conjunto, y espero estar bendecido como Clint Eastwood para estar en esto cincuenta años más. No pienso en los Oscar, aunque sería maravilloso que me nominarán de nuevo. Me importa el público que ha pagado una entrada para ver mi película el viernes por la noche».
Will Smith sólo se enfada cuando las personas «no aprovechan el potencial que tienen». ¿Y qué le parece la elección de Obama? Entonces se pone serio. «Cuando ganó lloré tanto que mi hija pensó que pasaba algo malo. No es sólo un logro americano, es un logro para la humanidad, porque jamás un grupo de esclavos había llegado al cargo más alto de ese Imperio».