De los detenidos por la Policía Municipal de Bilbao, un 35% quedan en libertad en la propia comisaría, otro 40% pasan a disposición judicial y el juez les deja libres, y «sólo» un 4% acaban ingresando en prisión, lo que a juicio del concejal de Seguridad Ciudadana «es un porcentaje muy bajo».
Dentro de este plan de actuación contra los delitos y faltas, los responsables de la seguridad ciudadana se han reunido con jueces y con el Ministerio fiscal. Según Eduardo Maiz, tras el contacto, los representantes de la Judicatura y la Fiscalía se comprometieron a «preocuparse» por la problemática y ofrecieron su «apoyo» para buscar posibles soluciones.
Pero no es la Justicia la única puerta a la que han tocado los responsables municipales. En esta lucha contra la criminalidad, la coordinación policial se hace indispensable.
La Policía Municipal y la Ertzaintza colaboran de forma más estrecha en incidencias de Seguridad Ciudadana, una política que también intentará extenderse al Cuerpo Nacional de Policía, con competencia en materia de Extranjería. Un ejemplo de esta nueva cooperación policial han sido las operaciones contra la inmigración irregular desarrolladas a principios de abril y en febrero en los pabellones de Zorrozaurre, donde pernoctaban numerosos 'sin papeles' en condiciones infrahumanas.
Seguridad colectiva
El incremento más espectacular del número de delitos se registró en materia de seguridad colectiva; esto es, en delitos relacionados con el tráfico y la salud pública, un 44,32% más en 2008 (762) que en 2007, cuando hubo 528. Si se amplía la visión a años anteriores, la cifra casi se ha doblado con respecto a 2004, cuando se contabilizaban 431 casos. La previsión para 2009 es de 763.
Bilbao padece en este aspecto una tasa de delitos por cada mil habitantes más alta que otras ciudades españolas, 2,86, frente a 1,33 de media nacional, y a 0,55 de Madrid o 1,05 de Barcelona. A juicio del edil, este aumento se debe a la modificación de la Ley de Tráfico y a la mayor presión policial en la lucha contra la siniestralidad.
Maiz recordó que al cambiar el Código Penal se empezó a considerar delito la tasa de 0,6 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, lo que se traduce en la detención del conductor y su traslado a comisaría.