Los polémicos rellenos del canal de Deusto se han hundido antes de poner la primera piedra. El PSE, que ahora va a ser el partido mayoritario en la comisión gestora de Zorrozaurre, ha llegado a un acuerdo con el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Bilbao para desterrar esta actuación urbanística, que contemplaba la edificación de cientos de pisos en los terrenos ganados a la lámina de agua. La ribera se quedará como está y las previsiones de construcción de viviendas en la futura isla deberán adaptarse al nuevo escenario. El consenso político permitirá desbloquear la tramitación del plan especial de Zorrozaurre, que acumula un notable retraso.
Fue hace justo un año cuando la Autoridad Portuaria, que ya había adjudicado las obras de relleno para alinear dos kilómetros del cauce de la ría, decidió paralizar los trabajos a última hora ante la marea de protestas vecinales. La asociación El Canal, que reivindica que la ribera se convierta en un parque, tal como preveía el Plan General de 1995, siguió adelante con sus movilizaciones. No le convenció la propuesta de eliminar los dos rascacielos de mayor altura, con lo que el número de viviendas en los nuevos terrenos pasaría de 600 a 450. Tampoco el proceso de participación de ciudadana que se puso en marcha en el Consejo de Distrito de Deusto, con la intervención de trece agrupaciones.
El colectivo dio un paso más en su lucha contra la urbanización de la ribera al acudir al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Los jueces desestimaron la paralización cautelar del plan de Zorrozaurre, pero el pleito, hoy por hoy, sigue vivo. Las autoridades municipales han citado a los responsables de El Canal el próximo martes para explicarles la nueva situación, con la esperanza de que retiren el recurso. El litigio es un motivo de preocupación, aunque lo realmente decisivo a la hora de dar carpetazo a los rellenos ha sido el cambio de la relación de fuerzas en el seno de la comisión gestora que lidera la regeneración de la zona.
Los socialistas, que rechazan los planes de construcción de viviendas en los terrenos ribereños, se enzarzaron en una agria polémica con PNV y EB durante la campaña electoral de las generales de 2008. Precisamente ha sido otra cita con las urnas, la del pasado 1 de marzo, la que les ha obligado a entenderse. El diálogo entre los partidos empezó a hacerse visible en el pleno del 26 de marzo, cuando el PSE retiró una moción contra los rellenos a petición de la concejala de Urbanismo ante la evidencia de las «nuevas mayorías» en los órganos de decisión.
La comisión gestora de Zorrozaurre seguirá presidida por el alcalde, pero la llegada del PSE a Ajuria Enea obligará a nombrar un nuevo vicepresidente y tres vocales. Además, es el Gobierno vasco el que elige al presidente de la Autoridad Portuaria, el organismo que iba a ejecutar los rellenos. Con este nuevo panorama como telón de fondo, el grupo municipal de PSE se reunió con el alcalde, Julia Madrazo y el director del área de Alcaldía, Andoni Aldekoa.
Actuación por fases
En los encuentros quedó clara la voluntad política de los socialistas de frenar los rellenos sin paralizar el conjunto del plan de Zorrozaurre. A partir de ahí, la comisión gestora empezó a estudiar la manera de recomponer el mapa de toda la zona. El trabajo ha resultado más complicado de lo previsto, ya que la construcción de viviendas es un elemento fundamental para la financiación de este gran escenario del nuevo Bilbao, donde sólo la apertura del canal para convertir la península en isla exigirá una inversión de 20 millones de euros. El plan contemplaba un total de 5.700 pisos, de los que 450 se levantarían en los terrenos ganados a la lámina de agua.
Esos inmuebles deberán 'recolocarse' en los solares de Zorrozaurre manteniendo las previsiones globales, al menos en un primer momento. Los partidos también han acordado que, una vez aprobada la ordenación general de la zona, la operación urbanística se acometerá por fases, lo que deja más margen de maniobra para hacer modificaciones. Además, el estudio de viabilidad económica que se llevó a cabo en su día deberá ser actualizado.
Los rellenos no figurarán por tanto en el Plan Especial de Ordenación Urbana que prepara la comisión gestora, y que deberá someterse a una larga tramitación administrativa. El Ayuntamiento espera aprobarlo inicialmente en octubre, una vez recibido el visto bueno del Gobierno vasco, para abrir el período de alegaciones, con lo que entraría en vigor en la primavera de 2010 tras la votación en pleno. Eso supone un retraso de varios meses, en buena medida provocado por la controversia suscitada en torno a los terrenos ribereños. Mientras tanto, como avanzadilla del plan se han desgajado dos parcelas fundamentales, las destinadas a la sede de Idom y la clínica del Igualatorio, algo que también han denunciado los miembros de la asociación El Canal.