Desde un profundo dolor y, desde la rabia contenida, quiero, lo primero de todo, expresar mi más rotunda condena y mi rechazo absoluto al atentado cometido por ETA esta mañana en Arrigorriaga.
Una vez más los terroristas han acabado con la vida de un trabajador de este pueblo, un agente de la Policía Nacional cuyo único delito ha sido esforzarse cada día por garantizar la seguridad y la libertad de los vascos y velar por el cumplimiento de la ley y del Estado de Derecho.
Eduardo Antonio Puelles, como todas las víctimas del terrorismo, era uno de los nuestros. Un defensor de Euskadi y de los vascos, cuyo proyecto de vida han frustrado los terroristas de la única manera que saben, asesinando.
En estos momentos tan duros y difíciles, quiero decir a su familia, especialmente a su mujer y sus hijos; a sus amigos que tienen toda nuestra cercanía, nuestra solidaridad y nuestro cariño (el de la inmensa mayoría de la sociedad vasca, que no soporta a los asesinos y canallas de ETA). Deben saber que nos tienen a su lado y que siempre contarán con el apoyo de este Gobierno, para todo lo que haga falta.
Así mismo, quiero trasladar todo mi apoyo y solidaridad a la Policía Nacional y al conjunto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El Gobierno Vasco está con vosotros y vamos a trabajar juntos para acabar con el terrorismo y hacer posible que esto no vuelva a suceder nunca más.
Pero además de la condena y el rechazo, voy lanzar un aviso claro a ETA: Vamos a acabar con ellos. Vamos a aplicar toda la fuerza del Estado de Derecho y todos los recursos de la ley para no dar ni un minuto de respiro a los violentos. Ellos nos han enseñado el camino del dolor, nosotros les vamos a enseñar el camino de la cárcel.
Estamos dolidos, porque nos han atacado. Pero seguimos firmes en nuestro compromiso y convencidos de que la aplicación de la ley, la acción policial y judicial y el apoyo de la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca van a conseguir aislar a los terroristas, dejarlos cada vez más solos, deslegitimar la violencia y no permitir que dramas como el que hoy nos toca vivir vuelvan a repetirse en el futuro.
La sociedad vasca debe sumarse a esta oleada de rechazo a los terroristas y a este grito a favor de la paz en Euskadi. Para ello, hago un llamamiento a sumarse a los actos de repulsa por este atentado, y quiero convocar concentraciones delante de todas las instituciones, mañana a las doce del mediodía (para lo que ya hemos hablado con EUDEL) y una manifestación mañana a las seis de la tarde, que recorra las calles de Bilbao para que sea un nuevo grito de Euskadi en contra de ETA y a favor de la Paz y la Libertad.
Vitoria-Gasteiz, 19 de junio de 2009