Cinco son los visitadores elegidos por el Vaticano para supervisar a los Legionarios de Cristo. Entre ellos, figura el obispo de Bilbao y vicepresidente de la Conferencia episcopal española, Ricardo Blázquez. El prelado vasco será el encargado de "visitar" España, Francia, Alemania, Suiza, Irlanda, Holanda, Polonia, Austria y Hungría, donde los Legionarios tienen 20 casas con 105 sacerdotes y 160 religiosos y aspirantes al sacerdocio. Una muestra más de la alta estima de la que goza en Roma el titular de Bilbao.
Así lo ha hecho saber hoy a través de su blog el vaticanista italiano Sandro Magister. Blázquez será uno de los cinco obispos que el pasado 27 de junio fueron nombrados por el Vaticano para esclarecer las circunstancias en que se produjeron los escándalos sexuales relacionados con el fundador de la orden, el sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado. Los prelados empezarán a interrogar a los sacerdotes y religiosos de esta congregación a partir del próximo 15 de julio
Las autoridades vaticanas también han nombrado al obispo de Tepic (México), monseñor Ricardo Watti Urquidi, que se encargará de supervisar la congregación en México, el país donde fue fundada y donde los Legionarios poseen 44 casas con 250 sacerdotes y unos 120 religiosos y aspirantes al sacerdocio, según los datos publicados por Magister. En Estados Unidos y Canadá, ha sido nombrado el obispo de Denver (EE UU), monseñor Charles J. Chaput; mientras que de Italia, Israel, Filipinas y Corea del Sur, se encargará el obispo de Alessandria (Italia), monseñor Giuseppe Versaldi. En Chile, Argentina, Colombia, Brasil y Venezuela, el encargado de la inspección será el arzobispo de Concepción (Chile), monseñor Ricardo Ezzati Andrello.
10.000 euros de presupuesto para viajes
Para los desplazamientos por los distintos países, los inspectores contarán con un presupuesto de 10.000 euros cada uno. En octubre tendrán que presentar al Vaticano su primer informe sobre la congregación. Hace algunos meses salió a la luz la mala conducta del fundador de los Legionarios de Cristo, tras revelarse que había tenido una hija con una amante. En 2006, Maciel ya había sido amonestado y castigado por el Papa Benedicto XVI por las acusaciones de abusos sexuales a ex legionarios o aspirantes a formar parte de esta congregación.