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02.07.09 -

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E l inicio de nuestros veranos es una combinación de altas temperaturas e imágenes mil veces repetidas. Una de ellas nos muestra cada año a los niños de Chernobil llegando a Loiu. Otra nos habla de playas y medusas, o de gente sofocada que se refresca en fuentes públicas, como si fuese imposible que hace sólo un mes fuésemos todos por la calle con chaquetas y paraguas. Y qué me dicen de esa pequeña multitud que cada primero de julio invade con vehemencia las tiendas y los grandes almacenes en busca de camisas altamente rebajadas, de zapatos mágicamente devaluados.
Este comienzo de verano va a ser peculiar: hemos tenido niños de Chernobil, medusas asesinas y urbanitas sudando a tutiplén, pero no hemos visto escaramuzas apasionadas en las tiendas del centro. Ayer era el día clave. Comenzaban las rebajas y todo transcurrió con normalidad, sin aglomeraciones, ni carteles excesivamente exclamativos. Por lo que se ve, la campaña va a ser tranquila y moderada. Es cosa de la crisis, claro. Se habrán dado cuenta que últimamente todo es cosa de la crisis.
Parece que los comerciantes han logrado adaptarse a los tiempos de escasez y van a tomarse las rebajas con filosofía. Han abastecido sus tiendas con pedidos mesurados, de modo que el género no se les amontonará en el almacén. A medida que vayan vendiendo, irán reponiendo. Sin alarmismos ni descuentos descabellados. Para empezar, un 30%. Si lo recuerdan, el verano pasado la oferta tardó muy poco en llegar al 50%, que es un descuento poderoso: una especie de sortilegio económico que transforma una gabardina de piel de leopardo en una prenda sensata e imprescindible.
Como saben, el Gobierno de la nación afirma cada quince días que la crisis agoniza. Yo creo que son esas predicciones las que han convencido a los comerciantes de que la cosa va para largo. Quizá sea por eso por lo que han decidido cambiar las estrategias más incendiarias por otras más flexibles y contemporizadoras. Hay que doblarse como el bambú y todo eso. Se calcula que cada ciudadano reserva noventa euros para estas rebajas. No es mucho, pero igual nos llega para una buena gabardina de leopardo.
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