Metro, ferrocarril, autobús... Y en unos años también tranvía. Barakaldo completará su red de transporte con la incorporación del tren ligero que ya funciona en Bilbao. La toma de posesión del nuevo Gobierno vasco ha resultado fundamental para impulsar el proyecto, que está en su última fase de estudio y se hará realidad. «Confiamos en que las obras puedan comenzar esta misma legislatura», avanzó ayer el alcalde, Tontxu Rodríguez.
El regidor socialista se reunió el lunes con el viceconsejero de Transportes, Ernesto Gasco, quien confirmó su propósito de incluir a la segunda población vizcaína en el plan tranviario metropolitano. En concreto, el Ejecutivo autónomo contempla un trazado integrado que partiría de Barakaldo y enlazaría con la línea que unirá la estación intermodal de Urbinaga, en Sestao, y la universidad de Leioa. El Ayuntamiento de la localidad fabril sufragará como máximo una tercera parte del proyecto.
El estudio que delimitará el trazado del tranvía por la ciudad estará listo «en septiembre u octubre». En la actualidad se barajan quince alternativas distintas, aunque no difieren en exceso. En principio, la nueva línea contará con un recorrido de entre 7 y 9 kilómetros, sobre el que se levantarán de quince a diecisiete paradas. «En función de las calles, habrá tramos de vía única y otros de doble vía», concretó ayer Rodríguez.
El máximo edil no quiso desvelar detalles, pero confirmó que el ferrocarril ligero llegará a los barrios que más han crecido en los últimos años para conectarlos con los otros sistemas de transporte. Lutxana, Galindo, Retuerto Zuazo y San Vicente figuran en el mapa. Y es que la meta no es otra que dar forma a un trazado «transversal» que complementará los recorridos longitudinales del metro y Renfe por el casco urbano. Unos «60.000 habitantes» podrían hacer uso del tranvía.
Conexión con Bilbao
A más largo plazo, el plan contempla incluso la posibilidad de conectar con la capital a través de otra línea que partiría de Lutxana. Pero los detalles no se conocerán «hasta después del verano». «Habrá que evaluar la utilidad del tranvía, pero también su viabilidad técnica y económica, además de la afección que causará, para determinar el recorrido más apropiado», resumió el director municipal de Urbanismo en Barakaldo, Pedro Jáuregui.
Décadas después de su desaparición, la posibilidad de que el tren ligero regresara al municipio quedó abierta en el Plan Territorial Parcial de 2004. Sin embargo, fue una plataforma ciudadana la que apostó decididamente por él en 2007. Tras recabar el apoyo del Ayuntamiento, la asociación redactó una propuesta que el Gobierno vasco rechazó en un principio por su «elevado coste», pero cuyo estudio reabrió poco después. Son, precisamente, sus conclusiones las que han abierto la puerta al tranvía en Barakaldo.