El inesperado anuncio de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, de que dejará su cargo a finales de este mes ha conmocionado a los republicanos, mientras líderes de los dos grandes partidos se preguntan si la ex candidata a la vicepresidencia en las pasadas elecciones abandona del todo la política o prepara el terreno para luchar por la presidencia en 2012.
En las declaraciones realizadas ayer en los jardines de su domicilio, Palin dio señales contradictorias sobre sus verdaderas intenciones y motivaciones. Por el tono y el sentido de sus palabras, su anuncio sonó como el de alguien que busca una salida permanente de la vida pública después de un año considerado por sus allegados como duro y poco gratificante. Pero en otros momentos sus comentarios, con una voz a menudo acelerada y nerviosa, eran los de una candidata con aspiraciones en la política nacional, como cuando sugirió que ella podría «luchar por el futuro de todos nuestros niños desde fuera de la oficina del gobernador».
La líder republicana afirmó que había decidido no presentarse a la reelección cuando expire su mandato a finales del próximo año y que, como consecuencia de eso, creía que no era justo para sus votantes continuar en el cargo. Entre las razones que citó para no luchar por otros cuatro años al frente de los destinos de Alaska, Palin dijo que los gobernadores «tienen que viajar a menudo por el estado, y a otros, o embarcarse en misiones comerciales a nivel internacional. Creo que no podré seguir operando bajo tanta presión», señaló rodeada de su esposo y sus cinco hijos.
Centrada en la familia
En especial se refirió a Trig, el más pequeño, nacido en marzo de 2008, que padece el síndrome de Down y al que quiere dedicar más tiempo. Algunos de los medios de comunicación más reputados de Alaska atribuyen la maternidad del pequeño a la hija mayor de la gobernadora, Bristol, la adolescente que con apenas 17 años irrumpió en la campaña a las presidenciales por estar embarazada de su novio. De ser cierta la historia, Bristol sería la madre de dos bebés, aunque el mayor de ellos sea oficialmente su hermano.
La conferencia de prensa de Palin llega justo una semana después de que 'Vanity Fair' publicara un artículo que recoge muchas opiniones negativas contra ella como candidata a la vicepresidencia en el tícket que formó con John McCain. Entre esas voces que cuestionan su competencia para moverse en las altas esferas de la política figuran destacados asesores del senador por Arizona.
Pero, aunque el desapego es común a buena parte de la élite republicana, la gobernadora es aún extremadamente popular y cuenta una amplia base de seguidores, sobre todo conservadores comprometidos con ideas religiosas. En medio de este confuso panorama, algunos analistas sostienen que Palin centrará sus energías en consolidar su base dentro del Partido Republicano con la mira puesta en la campaña presidencial de 2012.