La policía gala, en colaboración con la Comisaría General de Información española, detuvo ayer a las afueras de Pau (suroeste de Francia) a una presunta dirigente de ETA y a dos de los terroristas que figuran en la lista de 'los más buscados', según informó el Ministerio del Interior español. Itziar Plaza Fernández está considerada por los servicios especializados una relevante responsable con capacidad decisoria en la jefatura de los comandos armados. Asier Borrero Toribio 'Arrano' o 'Totu' e Iurgi Garitagoitia Salegi, supuestos huidos de taldes que operaron el año pasado en Vizcaya y Guipúzcoa, son sospechosos de estar involucrados en el tiroteo a un gendarme que hace un mes fue herido leve de bala el sudeste de Francia.
El triple arresto se produjo a las 15.45 horas en Idron, localidad de los alrededores de Pau (capital de Pirineos Atlánticos) en la que en septiembre de 1999 fueron detenidos tres etarras con 2,5 toneladas de dinamita pertenecientes a un botín de ocho toneladas robadas 30 horas antes en un polovrín de Bretaña. El trío, tras abonar unas consumiciones en un McDonald's de un centro comercial, montó a bordo de un 'Volkswagen' azul robado, con placas de matrículas falsas, cuando fue interceptado por las fuerzas de seguridad.
Según la Dirección General de la Policía Nacional francesa, los arrestos fueron practicados por agentes de la Brigada de Búsqueda e Intervención de Bayona (BRI), una unidad especializada en actuaciones de riesgo. Los tres sospechosos, que llevaban documentación falsa, un ordenador, diverso material informático y mochilas con equipos de montaña, no ofrecieron resistencia a pesar de que cada uno era portador de un revólver cargado.
Las armas, de la marca Smith & Wesson, proceden del robo de armas cometido en octubre de 2006 en Vauvert (cerca de Nîmes), durante la última tregua. También se les intervinieron numerosos juegos de matrículas falsificadas, una remachadora de placas, material para la construcción de zulos y dinero en efectivo.
La versión oficial difundida por fuentes judiciales galas asegura que la operación policial fue «fortuita» y asegura que fue consencuencia de la perspicacia de un funcionario de policía a quien le intrigó el «comportamiento sospechoso» del trío en la hamburguesería. «Los policías efectuaron comprobaciones sobre su coche, que se averiguó que era robado», apuntaron.
Sin embargo, fuentes antiterroristas españolas revelaron que el operativo había sido montado con antelación, circunstancia delatada por la rápida difusión de las identidades de los afectados. En caso de capturas imprevistas de personas no vigiladas hay que aguardar largo tiempo hasta el cotejo de huellas en los bancos de datos para conocer la filiación. El ministro Alfredo Pérez Rubalcaba ofrecerá a mediodía de hoy una rueda de prensa para valorar las detenciones.
Seguimientos con baliza
Al menos dos de los tres detenidos, Borrero y Garitagoitia, eran seguidos de cerca por las fuerzas de seguridad desde hace semanas. Ambos se vieron presuntamente involucrados hace un mes en el tiroteo a un gendarme en el sudeste de Francia en un episodio que culminó con el hallazgo de un zulo con un importante arsenal en un bosque al otro extremo del país.
Según filtraciones publicadas en España y no desmentidas por el antiterrorismo francés, los servicios de Información de la Guardia Civil habían localizado la pasada primavera a Borrero en el sur de Francia. Con la esperanza de que los condujera a otros cómplices y escondites, los agentes colocaron en su automóvil una baliza para el seguimiento a distancia vía satélite. Se da la circunstancia de que el coche, un 'Citroën C4' negro, había sido robado en marzo en Cressat (centro de Francia) a Jean Auclair, alcalde del pueblo y diputado de la UMP, el partido del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
El vehículo apareció abandonado el 8 de junio en Le Pont de Montvert (sudeste de Francia) con una rueda pinchada y el depósito de gasolina en la reserva. El robo ese día de un turismo marca 'Rover' en este municipio del departamento de Lozère fue el primer episodio de la secuencia de peripecias que derivaron en el tiroteo al gendarme Robin Champetier, herido de bala en una mano, y la movilización de 300 agentes y cinco helicópteros en busca de los agresores.
El rastro de los huidos se perdió cuatro días después en Pézenas, municipio del departamento de Hérault cercano a Montpellier. en el que fue encontrado el último de los cuatro vehículos sustraidos en menos de 24 horas por los dos etarras. Al día siguiente, la policía desmanteló un zulo en el municipio de Pindères (Lot y Garona) que según esta versión, dada por buena en París, había sido localizado gracias a la coordenadas geográficas transmitidas por la baliza del coche de Borrero. En el escondite se almacenaban 180 kilos de explosivos y una docena de armas en perfecto estado de conservación.
Aquella rocambolesca huida con la Gendamería en los talones acumuló los índices y las pistas sobre Borrero y su cómplice que desde entonces tenían la suerte echada. La cuenta atrás finalizó ayer por la tarde en las inmediaciones de una hamburguesería de Pau cuando los servicios antiterroristas decidieron intervenir al comprobar que el dúo se encontraba en compañía de Itziar Plaza. La sección antiterrorista de la Fiscalía de París se hizo cargo de la investigación que fue encomendada a la Subdirección Antiterrorista de París y a la Dirección Interregional de la Policía Judicial de Burdeos. Los tres detenidos fueron trasladados a la comisaría de Bayona para ser interrogados.