El presidente se muestra convencido de que será un modelo "bueno y más justo" y con vocación de "permanencia"
La Generalitat matiza que el pacto no está cerrado porque quedan "aspectos relevantes" que lo impiden
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la reunión informativa de la cumbre del G-8 que se ha celebrado en la localidad italiana de L'Aquila. / Efe
3.100 millones adicionales a cataluña
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha ofrecido a la Generalitat un modelo de financiación que se desplegaría "gradualmente en cuatro o cinco años" y que, al finalizar este plazo, reportaría a Cataluña unos 3.100 millones de euros adicionales al año, según fuentes de las conversaciones.
Salgado cerró ayer noche un preacuerdo con el conseller de Economía, Antoni Castells, que aún debe ser aceptado por los socios del tripartito, con el objetivo de zanjar el asunto antes del Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo 15 julio, en el que el Gobierno cerraría el acuerdo con el conjunto de autonomías y que se repartirían unos 12.000 millones.
Entre los puntos que no concreta el preacuerdo, y que recoge el Estatuto catalán, está el principio de la ordinalidad, que establece que Cataluña no perderá posiciones en la clasificación de autonomías en renta per cápita tras su aportación al fondo de solidaridad interterritorial.
Tampoco se concreta en el preacuerdo Salgado-Castells si en los criterios para proceder al reparto de recursos, se incluyen la inmigración y los costes diferenciales.
La reforma de la financiación era una de las principales razones que se argumentaron desde Cataluña para impulsar el nuevo Estatuto, que comenzó a redactarse a principios de 2004, tras la llegada del tripartito -socialistas, ERC e ICV-EUiA- a la Generalitat.
Es un buen modelo, más justo y que permite a las comunidades autónomas tener mas recursos para gestionar sus servicios públicos
El último plazo para tener lista la nueva financiación autonómica acaba el próximo día 15 y, si se tienen en cuenta las últimas declaraciones del presidente del Gobierno, está vez sí se cumplirá el calendario. Desde L'Aquila, donde ha participado en la cumbre del G-8, José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado ver que el acuerdo con las Comunidades Autónomas es inminente y "satisfactorio" para Cataluña. Será un modelo "bueno y más justo" y con vocación de "permanencia".
Zapatero ha pedido "prudencia" antes de que se de a conocer el texto y ha mostrado su confianza en que "el color político" de las Comunidades no condicione el acuerdo final. Según ha explicado, "se ha hehco un gran trabajo y el fruto es proporcional al tiempo que ha llevado. Es un trabajo que merecerá un 'cum laude'".
Después de reconocer que anoche habló con algún presidente autonómico, y ha citado a José Montilla, el presidente ha descarta que vaya a implicarse más en la negociación final: "No tengo prevista ninguna reunión, la gestión de la vicepresidenta económica, Eelena Salgado, está siendo extraordinariamente eficaz". Y por eso cree que en breve se dará el escenario de acuerdo para presentar el modelo públicamente a las CCAA. "Mi impresión es que eso está muy cerca y ahora el Gobierno, a travás de Salgado, está en condiciones de hablar con los presidentes de las Comunidades y los consejeros de Economía para explicar, precisar, recibir alguna última petición... Estamos en la recta final de un proceso de trascendencia. Si se aprueba, es un modelo que tiene más vocación de permanencia que los que se han conocido desde que pusimos en marcha el estado de las autonomías. Ese es el objetivo, la permanencia".
La Generalitat pone los matices
Pese a este optimismo de Zapatero, la Generalitat de Cataluña está poniendo algunas trabas para cerrar el acuerdo. Después que de que anoche se diera casi por hecho que había ya un pacto entre el Ejecutivo central y el autonómico, esta mañana fuentes del Gobierno catalán han matizado que quedan todavía flecos. Por ello, apuntaban, si no hay avances por parte del Estado, la Generalitat no dudará en rechazar el acuerdo pese a los avances que se registraron ayer.
Según un comunicado del Departamento de Economía, cuyo titular es el conseller Antoni Castells (PSC), el acuerdo no está cerrado porque quedan "aspectos relevantes" que lo impiden, y puntualiza que, de no concretarse satisfactoriamente estos aspectos, "no se podría llegar a un acuerdo. Según el comunicado, "en ningún caso", después de la
reunión celebrada ayer entre el conseller Castells y la ministra de Economía y vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, "se cerró un acuerdo sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. El departamento niega rotundamente que haya un acuerdo". Continúa diciendo que si estos aspectos relevantes relativos al modelo de financiación no llegasen a concretarse satisfactoriamente, no se podría llegar a un acuerdo".
Tampoco ERC, que junto con Iniciativa tiene que dar el visto bueno a lo que pacte el president Montilla, da por cerrado el nuevo modelo "pese a que desde Moncloa se difundan intoxicaciones" para ver que hay "fumata blanca", según fuentes de este partido. La dirección republicana considera que la última propuesta de 3.100 millones adicionales sigue siendo insuficiente, aunque se han producido "avances significativos" y "la negociación sigue abierta". El objetivo de la formación que lidera Joan Puigcercos es llegar, como mínimo, a 3.800 millones.