Decenas de personas se han concentrado hoy frente al Ayuntamiento de Durango durante quince minutos para condenar el atentado de ETA contra la sede socialista de esta localidad, en un acto que ha estado presidido por representantes de las principales instituciones vascas.
En la concentración silenciosa han participado el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares; la presidenta de Parlamento autonómico, Arantza Quiroga; el delegado del Gobierno, Mikel Cabieces; el presidente del PNV de Vizcaya, Andoni Ortuzar; el portavoz de PP en al Parlamento vasco, Leopoldo Barreda y los parlamentarios de Aralar, Dani Maeztu, y EB, Mikel Arana. También han acudido la alcaldesa de Durango, Itziar Idigoras y representantes de todos los grupos políticas de esta localidad, salvo de la ilegalizada ANV.
La concentración ha sido convocada por la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Durango, que a primera hora de la mañana se ha reunido para condenar el "deleznable y execrable" atentado y ha expresado su "repugnancia" por este tipo de acciones violentas que "sólo producen dolor y no aportan soluciones". Además, se ha solidarizado con el partido socialista y los vecinos afectados por la explosión.
El comunicado ha sido suscrito por los representantes municipales del PNV, PSE, PP, EA y Aralar mientras que los ediles de ANV no han acudido a la reunión de la Junta de Portavoces convocada para tratar el asunto.
La alcaldesa, Aitziber Irigoras Alberdi (PNV), ha leído el comunicado acordado por los grupos. En él condenan "enérgicamente" el atentado terrorista contra la Casa del Pueblo ocurrido esta pasada noche y consideran que se trata de una acción que "constituye un tremendo acto de barbarie contra la propia esencia de la democracia, ataca a la pluralidad política y aterroriza a vecinas y vecinos indefensos"
El Ayuntamiento se ha solidarizado con el Partido Socialista, con sus representantes, sus cargos públicos, con sus afiliados y simpatizantes y con los vecinos afectados por la deflagración de la bomba. Un artefacto que contenía tres kilos de explosivo.
Los representantes del Consistorio vizcaíno han reiterado su "compromiso de utilización exclusiva de las vías democráticas para la solución de los problemas de nuestro pueblo". Finalmente han convocado a los ciudadanos a una concentración de quince minutos hoy a las 12 del mediodía en la plaza del Ayuntamiento.
Oficina de atención a los afectados
Hasta ahora un total de 19 vecinos han presentado ante la Ertzaintza la correspondiente denuncia por los daños ocasionados por la explosión de una bomba de ETA en la sede del PSE de Durango la pasada madrugada. La demanda es el paso previo necesario para acudir oficina de atención ciudadana dirigida a los vecinos afectados por la explosión que ha abierto el Ayuntamiento.
Ubicada en la calle Andra Mari número 4, la oficina ha abierto sus puertas a las ocho de esta mañana y seguirá atendiendo a los afectados hasta las dos de la tarde de hoy. Durante el fin de semana estará cerrada, pero volverá a abrir la semana que viene, de lunes a viernes, y de ocho de la mañana a dos de la tarde. Desde el Ayuntamiento han informado de que los afectados por la explosión de la bomba podrán formalizar sus reclamaciones durante un período de un año.
A ella podrán acudir los vecinos que han sufrido daños en sus casas y en sus vehículos a causa de la deflagración de la bomba de tres kilos de explosivo que la banda terrorista ETA colocó ayer a la noche en la puerta de la Casa del Pueblo de Durango, ubicada junto al número 3 de la calle Astitxiki, en pleno centro de la localidad.
Un testigo alertó sobre la colocación de un paquete sospechoso junto a la puerta trasera de la sede del PSE en Durango las 23:00 horas. Veinte minutos después, agentes de la Policía vasca ordenaron el desalojo de los inmuebles más próximos y acordonaron la zona. Alrededor de 40 familias tuvieron que pasar varias horas a la intemperie con batas y ropa de andar por casa hasta que pudieron volver a sus viviendas. El Ayuntamiento ha publicado un bando en el que recomienda a los afectados acudir al Servicio de Atención Ciudadana con la denuncia efectuada ante la Ertzaintza.