Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más deporte

MAS DEPORTE

Al americano se le vio molesto con el madrileño, que considera que es mejor no coger todavía el maillot amarillo para ahorrar fuerzas

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«No esperaba el ataque de Alberto»
Armstrong y Contador con el grupo en un momento del ascenso. / EFE
Las etapas siguen después de terminar. Las metas bullen. Brice Feillu tiene 23 años. Es su primer Tour. Y la de ayer, su primera gran victoria. No habla. Mira sin ver. Le abrazan, le felicitan y no reacciona. Está ausente, incluso en el podio, donde luce una sonrisa protocolaria. Aún no sabe lo que ha hecho. Está de pie pero en coma emocional. Casi media hora después llega a la meta su hermano Romain, en el grupo de los velocistas. Viene llorando. Él es ya un veterano. Sí que sabe lo que significa. Entonces, al ver las lágrimas de su hermano, reacciona Brice Feillu. Y se rompe de emoción. Acaba de despertar en un sueño que ni soñaba. A unos pasos, Armstrong se viste, pausado. Toalla para la cara y las fotos. Gorra para la publicidad. Chaleco para el frío. Sólo cuando acaba, habla. La voz sascástica de su enfado: «No esperaba el ataque de Alberto, pero no me ha sorprendido». Le escocía.
La prueba de que hay varias versiones del equipo Astana son sus declaraciones. Sentado al volante del coche, al ralentí, Johan Bruyneel aseguraba que no había un plan premeditado de ataque. «Nos venía bien que otros cogieran el maillot amarillo. Nocentini lo defenderá a muerte y eso nos conviente. Ahorraremos energías», aseguró el mánager belga del Astana. «Supongo que en carrera los corredores habrán hablado entre ellos». Pero no. Contador le desmintió: «A esa velocidad no se puede hablar». Sólo reaccionar. Armstrong, por una vez, ratificó al madrileño: «No había plan. No esperaba ese ataque». Otro capítulo en la cohabitación imposible de dos campeones.
Armstrong, adusto, marcial y arrinconado por las cámaras, trató de disimular su irritación. «El equipo ha estado bien. A Kloden y Leipheimer se les ha visto fuertes. El equipo no va a ser un problema», ironizó. Nunca citó a Contador. El innombrable. El rival. El que le ataca. «No salí a por él, claro. Cuando tienes a un compañero por delante, te quedas a rueda en el grupo. La cosas en el ciclismo son así». ¿Mensaje a Contador, que no respetó en Arcalís la mejor posición en la general del estadounidense.
«Ya sabía que no iba a poder hacer una demostración como en mis anteriores Tours», rebajó. Armstrog ha aplicado siempre el mismo método de derribo: ganaba la primera contrarreloj y sepultaba a sus rivales en el primer día de montaña. Su fórmula. Aplicada en Sestrieres (1999), Hautacam (2000), Alpe d'Huez (2001, 2003), La Mongie (2002, 2004) y Courchevel (2005). Pero no en Arcalís, coto de Contador. Armstrong debutó ayer en la derrota. Un lugar desconocido para él. Y no quiere adaptarse. Deletreó su réplica: «Me he sentido mejor que en el Giro y creo que quedan muchas etapas para dar la batalla». Declaración de intenciones. En la general, sólo tiene por delante a un candidato: su compañero Contador. El único, como se vio ayer, con capacidad para sorprenderle. O desobedecerle.
Líder anecdótico
El madrileño es ya el líder real del Tour, pese a los seis segundos que le lleva Nocentini, líder anecdótico. Contador ni ironizó ni contraatacó tras la etapa. Habló en plural, en tono de equipo. «Hemos salido de la etapa muy beneficiados». Sobre todo, él. «Nadie atacaba porque había mucho viento de cara. Y yo quería saber cómo estaban los demás, Evans, Sastre, los Schleck... He salido para probarles». Lo hizo. Y están un paso por detrás. Sólo cuando le preguntaron por los seis segundos que le separan del liderato se le escapó una respuesta en primera persona: «Bueno, así ahorraré energías. Es mejor no vestirse aún de amarillo». Aún.
Hipoteca Smash: ven a Banesto y acaba con el suelo de tu hipoteca
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

buscador

Buscador de deportes
buscar
Vocento
SarenetRSS