La posibilidad de que pueda haber petróleo en el Sáhara Occidental vuelve a enfrentar al Frente Polisario con Marruecos. El representante del FP en la ONU, Ahmed Bujari, ha denunciado esta semana ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que las licencias otorgadas por Rabat a varias petroleras para llevar a cabo prospecciones «suponen una explotación ilegal de los recursos que pertenecen al pueblo saharaui».
Los bloques para los que se han concedido las licencias invaden el territorio del Sáhara Occidental, una región aún en proceso de descolonización, según la ONU, pero administrada actualmente por Rabat. En una carta enviada al presidente de turno del organismo, el ugandés Ruhakana Rugunda, el Polisario exige que, «por su interés en conducir esta larga disputa a una solución pacífica, el Consejo de Seguridad debería instar a que se detenga este saqueo ilegal de recursos naturales propiedad del pueblo del Sáhara Occidental».
Los nuevos acuerdos se firmaron el pasado 18 de junio entre el Gobierno marroquí y las compañías británicas Serica Energy Holding y Longreach Oil and Gas, y las irlandesas San Leon (Morocco) LTD y Island Internacional Exploration. Las licencias prevén la prospección de una superficie de 34.387,5 kilómetros cuadrados, en los que en un período inicial se realizarán estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos. Según denunció Bujari, «Marruecos carece de argumentos legales para justificar la concesión de permisos de prospección y estudio de un territorio que ocupa desde 1975 y sobre el que la comunidad internacional no le reconoce la soberanía».
En tierra y mar
Las prospecciones se realizarán en tierra y en el mar. El acuerdo firmado con Island y Serica prevé el estudio de siete bloques que cubren un área de 12.715 kilómetros cuadrados. En tierra se han concedido once permisos a Island, San Leon y Longreach para explorar los bloques Zag 1 a 11. Estas compañías ya habían realizado estudios en la cuenca del Zag, que traspasa el territorio del Sáhara Occidental. Los resultados han sido alentadores, especialmente después de los descubrimientos que Repsol YPF hizo en la parte argelina de la cuenca.
Para el Polisario, «las acciones de Marruecos en el Sáhara Occidental y las de las entidades extranjeras cómplices socavan gravemente el proceso político en marcha para encontrar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable».
Nuevas reuniones
Marruecos y el Frente Polisario mantendrán próximamente «reuniones informales» para avanzar en la resolución de un conflicto que dura ya más de 30 años, adelantó el nuevo enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross. Las reuniones tendrían lugar a finales de julio en Viena, según anunció la semana pasada el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdelaziz.
Las disputas sobre los recursos de esta región no sólo afectan a los yacimientos minerales del territorio, rico en fosfatos, sino también a la pesca. A principios de este año, el Polisario decretó una Zona Económica Exclusiva (ZEE) en aguas del Sáhara Occidental para hacer frente al tratado de pesca firmado en 2005 entre la Unión Europea y Marruecos, del que se beneficia principalmente España.