«Hay muchos colectivos que requieren nuestra atención, pero las personas mayores son las más vulnerables y por ese motivo son a quienes más recursos destinamos». El concejal responsable de Acción Social, Ricardo Barkala, argumentaba así que la mitad del presupuesto de su área se destine a programas de apoyo a la tercera edad. Este año gastarán 20 millones de euros en una batería de medidas que pretende «mejorar la calidad de vida de estos ciudadanos, conseguir que residan en su entorno habitual el mayor tiempo posible y satisfacer sus necesidades domésticas y sociales», explicó Barkala.
Los programas de atención a los mayores que actualmente desarrolla el Consistorio bilbaíno se articulan en tres líneas de actuación: intentar mantener la autonomía de los mayores en su propio domicilio, ofrecer alojamiento alternativo cuando las condiciones lo aconsejen y promover el envejecimiento activo de este grupo de población.
La soledad, un problema
Entre los programas diseñados para desarrollar estos objetivos, el Servicio de Ayuda a Domicilio es el que absorbe la mayor parte del gasto. Nada menos que 15,2 millones de euros para atender más de 3.700 servicios en la actualidad. Aunque esta ayuda se dirige a personas de cualquier edad, más del 85% de los usuarios sobrepasan los 65 años y son en su mayoría mujeres -en torno a un 70%-. «Con este servicio intentamos por una parte atrasar o evitar el ingreso de los mayores en centros residenciales y también aliviar el trabajo de las familias que deben atender a personas de edad avanzada», apuntó Barkala.
El segundo programa en dotación presupuestaria es el 'Urrats bat gehiago' dirigido al acompañamiento. Se dedican 650.000 euros a atender a 451 personas, «hacerles compañía, porque la soledad es uno de los principales problemas que sufre este colectivo», aseguró el responsable de Acción Social. Pasean con ellos, les acompañan a hacer compras, al médico... Además, Bilbao cuenta con un programa pionero en el País Vasco: estancias para convalecientes en dependencias atendidas por Consistorio. Está dirigido a personas que no tienen familias que puedan acogerlas en sus casas mientras están convalecientes. Este programa cuesta 285.000 euros y tiene capacidad para 14 personas.
También existen ayudas exclusivamente económicas dirigidas a mayores con escasos recursos, que necesitan cuidados durante más horas que las que ofrece la atención a domicilio. Una media de 73 personas reciben esta ayuda cada mes y el presupuesto asignado al programa es de 500.000 euros. También reciben apoyo económico los mayores que necesitan un centro de día y no disponen de ingresos suficientes para sufragarlo. A ello, se dedican 180.000 euros anuales.
Acción Social se encarga, además, de tramitar las solicitudes para recibir el programa de teleasistencia. El número de aparatos de atención a distancia instalados en Bilbao asciende a 2.586, y el Ayuntamiento recibe anualmente alrededor de 900 solicitudes para su instalación.