El renacido Atlético de Quique Flores, nada que ver, al menos ante el Chelsea , con el equipo desordenado y habituado a los pelotazos sin sentido, recuperó el orgullo y el juego, pero no podrá seguir entre los mejores de Europa. También recuperó el 'Atleti' lo que tanto se le reclamaba, el control del balón, la ambición, y el gol, gracias a los dos tantos marcados por Agüero, pero siendo superior al Chelsea , no debió permitir tanta ocasión de los ingleses cuando el partido moría. Es lo que tienen los grandes como Drogba, pese a que Agüero luchó por robarle el papel de decisivo en un notable partido de los rojiblancos.
Dio una buena imagen el Atlético sobre todo en la primera parte, en defensa, y en un medio campo en el que destacó Reyes, a quien Quique le dio la oportunidad en la banda derecha para que el sevillano brillase y se ganase los aplausos y la ovación del Calderón cuando fue sustituido. Sin embargo, a los rojiblancos les faltó lo más importante. Porque con Agüero tocado fuera del once, y sin entrar apenas en juego Sinama y Forlán, no dispuso el 'Atleti' de claras ocasiones. La mejor la tuvo Reyes mediado el primer tiempo, pero su disparo de rosca lo sacó con una gran mano Cech.
Empezó y terminó bastante bien el Atlético, volcado hacia el área de un Chelsea contenido porque no tenía necesidad de apretar, y frenado por una defensa liderada por Pablo, incansable frente al peligroso Drogba. Juanito, en cambio, lo pasó mal con Malouda. No sólo no permitió al Chelsea demasiadas oportunidades, sino que cuando se dispuso a atacar, lo hizo incluso triangulando, jugando a veces al primer toque y buscando las bandas. Lo que no hubo fue culminación de las jugadas.
Sorprendió gratamente el Atlético con el dominio y el control de la pelota frente a un rival que aunque reservó en la suplencia a varios de sus mejores jugadores (Anelka, Ballack, Deco, Carvalho ) dispone de un enorme potencial físico, se planta muy pronto arriba y es una amenaza con su velocidad. Ante la organización y concentración de los locales Chelsea no llegó a tirar a portería una sola vez en la primera parte. A los de Quique les costó sin embargo salir al contraataque, y ante todo, puntería. Lo intentaron Simao y Forlán desde larga distancia, pero ambos tuvieron el punto de mira desviado. Fueron ellos, además de Sinama, los menos enchufados de un equipo que al menos se fue al descanso con su portería a cero y con las sensaciones muy recuperadas. Si seguía en esa línea se podía pensar en la victoria.
Ambición sin premio
Mantuvo su mentalidad y salvo en unos breves minutos en el arranque del segundo tiempo, el Atlético no se echó atrás ni dejó la iniciativa a los ingleses. Pudo adelantarse el Chelsea con un trallazo de libre directo de Drogba que casi se traga Asenjo y que acabó en el poste. No habría sido justo resolver con una acción a balón parado después de 50 minutos en los que el Atlético fue superior. Muchísimo más ambicioso. No esperó más Quique para sacar a Agüero y para que el Atlético comenzase a volcar su ataque en busca del argentino. No pasó ni un cuarto de hora desde que salió al campo para que en una subida de Antonio López cabecease Terry y el 'Kun', libre de marcaje, enganchase un espectacular derechazo. Por fin se había hecho justicia. Después de tres partidos y medio, el Atlético marcaba en Europa.
Aunque hubo unas primeras intentonas esporádicas del Chelsea en busca del empate, no se arrugó el Atlético y siguió en busca de más goles, sin perder el balón ni el sitio para no ser golpeado a la contra. Sin embargo, poco le hizo falta al Chelsea , y en concreto a Drogba, para poner la igualada. Se elevó entre dos defensores y su cabezazo dejó helado al Calderón, aunque no tocado al Atlético, que no dejó de intentarlo para conseguir un triunfo que mereció. El sueño quiso romperlo por completo, y con mucha suerte, el imparable Drogba. Pero cuando el Calderón ya no confiaba en nada, al menos el 'Kun' impidió la victoria inglesa y devolvió la alegría a la grada.
Lo confirmó Drogba en el tramo final del duelo, en un centro desde la banda izquierda que convirtió de cabeza en el 1-1 (m. 82) y en una jugada individual que transformó el 1-2 (m. 88), injusto castigo para un buen Atlético, que igualó a dos en el descuento, con un gol de falta de Agüero, pero que no evitó su eliminación de la Liga de Campeones.