
Obama habla durante el funeral de los soldados muertos en Fort Hood a manos de un compañero. / Afp
Obama: «Ninguna fe justifica estos actos asesinos»
"Sus seres queridos perduran en la vida de nuestra nación", ha declarado Obama, quien ha asegurado que el culpable de la matanza, en la que también resultaron heridas una treintena de personas, "tendrá que encarar la Justicia, en esta vida y en la de más allá".
El presidente estadounidense ha rendido homenaje a las trece víctimas, entre las que se encontraba la soldado hispana Francheska Vélez, de 21 años y embarazada de nueve semanas. Vélez, "la hija de un padre colombiano y madre puertorriqueña, había cumplido servicio en Corea del Sur e Irak, e iba a seguir una carrera en el Ejército. Cuando fue asesinada, estaba embarazada de su primer hijo y estaba muy ilusionada con la idea de ser madre", ha recordado Obama.
El presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, tiene cada vez más decidido el número exacto de soldados que enviará su país a la guerra de Afganistán y, según fuentes consultadas por la cadena CBS, esta cifra se acercaría a la petición lanzada por el máximo comandante de las tropas de Estados Unidos y la OTAN en el país centroasiático, Stanley McChrystal, que reclamó 40.000 nuevos efectivos.
Aunque a Obama aún le restan más encuentros por mantener para cerrar la posible orden, estas fuentes revelaron que el inquilino de la Casa Blanca tiene sobre la mesa una propuesta consistente en el envío de cuatro brigadas de combate y más tropas de apoyo. En total, si esta opción se lleva a cabo, el contingente norteamericano se incrementaría en Afganistán incluso por encima de los 100.000 efectivos.
Las primeras tropas de combate no llegarían hasta el próximo año y hasta finales de 2010 no se completarían los nuevos envíos. Los refuerzos tendrían un mandato de unos cuatro años, hasta que el general McChrystal completase su plan de duplicar el tamaño del Ejército afgano y de la Policía.
No obstante, las especulaciones que desde hace semanas llevan lanzando los medios de comunicación estadounidenses no tendrán su confirmación o desmentido por parte de Obama al menos hasta que regrese de
su viaje por Asia - el día 20-, a pocos días de la jornada festiva de Acción de Gracias.