- La mejor comida de mi vida fue en un restaurante de Artea, en la taberna Rojo. No fue una comida espectacular en cuanto a sabor, pero si en cuanto a cantidades y variedad.
David Alberdi Aguirre
- He degustado comidas muy buenas pero quizá la mejor comida de mi vida fueron “Garbanzos con Bogavante” el año pasado en el ”Restaurante Kate Zaharra “de Bilbao. ¡Exquisitos!
Maite Lafuente
- Mi mejor comida fue en el Restaurante Larrinagatxu de Durango. Recuerdo una ensalada templada de bacalao, gambas al ajillo y sobre todo, una merulza en salsa impresionante. Para terminar, la copa de la casa como postre. Cuando la vimos, creíamos que no íbamos a poder con ella, pero la terminamos. Todo esto, en buena compañía de la cuadrilla, no hay mejor plan.
David Cediel Díez
- La mejor comida de toda mi vida me atreveria a decir que han sido algna de las muchas alubiadas que ha hecho mi madre. Les aseguro que si mi madre se presentara al concurso estaria entre los mejores....seguro!!!
Juan Borreguero Diez
- A los 27 años que tengo no sabría por que plato declinarme, ya que ha habido lugares dónde he comido muy muy bien, quizas desde hace unos 5 años me ha empezado a gustar mucho el pulpo, así que la mejor comida que he probado ha sido el pulpo gallego en A Coruña, en un bar donde costaba la ración entre 5 y 7 euros, mucho más barato que por aquí y con una diferencia en sabor notable. Al parecer en ese bar era típico servir marisco junto con una jarra de Riveiro. Aunque más que un bar es una tasca dónde se sirven diferentes raciones de marisco.
Ignacio Zarauz
- La mejor comida de mi vida fue una cena en el restaurante Regi. Está en Urduliz y lo lleva la amatxu de la ciclista Joane Somarriba. Aunque por fuera no es gran cosa por dentro es impresionante. Pocas mesas pero una decoración muy moderna y con mucho gusto. Hay que reservar con tiempo porque suele estar a tope pero la comida lo merece. El menú es caro pero a cambio recibes cocina de autor de alto nivel realizada con productos de Euskadi. Eusko label creativity. Una pasada. Guardo especial recuerdo de las croquetas rebozadas en sésamo.
Ana Eva Jimenez Varona
- La hice en el Arzak (Donosti) y con varios amigos. Recuerdo cada uno de los platos que nos pusieron, de un menú degustación que daba la posibilidad de explorar varios de los platos de este "maestro" de la cocina. El bocado inicial, consistia en una lámina de melón rellena de queso y caramelizada, que al introducirla en la boca, contenía algo parecido a los peta zetas que comprábamos cuando eramos niños. El contraste entre sabores dulces y salados, y el sabor auténtico de todos los productos que nos servían (como el huevo de gallina, igual que los que se comían antaño y que ahora resultaría complicadísimo encontrar, con una yema de un naranja y un sabor tan intenso, que parecia hasta de mentira y con una costra exquisita de un sabor espectacular a corteza; y un txupito de caldo de potxas con guindillas que a pesar de ser bocado pequeño, dejaba en el paladar la sensación de haber comido un plato entero). Este fue parte del comienzo de una explosión de sabores, que se fueron sucediendo hasta los postres, en los que con una generosa degustación nos sorprendieron tan gratamente como cabia esperar.
Sonia Viña Ortega
- La mejor comida de mi vida fue hace ya 18 años. Teníayo 19. Mis padres me enviaron a Inglaterra todo unverano y, a la vuelta, después de tres meses comiendo"fish & chips", hamburguesas y otras "delicatessen",mi madre me preparó mi plato preferido. Era setiembrerecuerdo a toda mi familia en la terraza, a unos 25 o30ºC, degustando una alubiada de escándalo, de esasque sólo una madre sabe hacer... De segundo, una buena sobremesa con todas mis anécdotas "inglesas". Y depostre, una pequeña siesta a la sombra.
Cruz Lekube
-La verdad es que es dificil quedarse con una sola buena comida en la vida, ya que, es de ese tipo de preguntas para las que poder responder debes elegir entre varias opciones igual de buenas. Como por ejemplo, quieres más a tu padre o a tu madre? es una exageración, pero quiero transmitir que en el terreno gastronómico, tan extenso como excelente, dificilmente podrá elegirse "lo" más exquisito. Quizás, de las mejores comidas de mi vida las pasaba en Zeberio, al pie de Zollo, en un caserío, donde tras una mañana de recogida de setas con mis aitas, dábamos cuenta, un domingo sí, y al otro también, de una magnífica alubiada con todos y cada uno de sus sacramentos (por cierto, el nombre es acertadísimo, en una buena alubiada, son poco menos que sagrados). Aparte de la indudable calidad culinaria, se mezclaba el acto social de reunión de la familia, la satisfacción de una mañana de monte, lo recóndito y místico del lugar..porque una buena comida al final es eso, es la parte central de un conjunto de factores sean fisiologicos, sensitivos, sociales... La verdad es que esas situaciones, aunque pasados los años, tendemos a idealizar, se echan de menos.
Edorta Del Ser Lorente
-Fue en Garay. Es un pueblo pequeñito, pero rodeado de montañas y con unos paisajes preciosos. La comida fue en la Herriko Taberna. El comedor tiene unos ventanales por donde se puede ver todo el paisaje con lo cual la estancia es más que agradable. Lo que pedi fueron unas almejas en salsa verde, pero he comido otras veces lo mismo y nunca habia probado una salsa tan maravillosamente hecha como ese dia. De postre pedi una cuajada, pero igualmente la textura y el sabor fueron inigualables y es un postre que tambien suelo pedir mucho. Fue una comida que no se me olvida y hace ya un tiempo de ello.
Berta Sánchez
-La mejor comida que he disfrutado ha sido una alubiada en Aulesti de chuparse los dedos! En el restaurante Mariano, te dejan la cazuela y te sirves tú todo lo que quieres.
Ibone GªBorreguero
-Mi mejor comida de mi vida y de la que tengo un buen recuerdo, fue después de una vendimia sobre la primera semana del mes de octubre, hace ahora 12 años, y la comida era casera cien por cien.Me supo a gloria: alubias rojas con chorizo, costilla, mezclado con berza. De segundo morcillas y chuletones. De postre tarta helada y arroz con leche. Todo regado con vino tinto, y agua para el que quería ¡! La artífice de todo esto fue mi amama ¡! Que buenos recuerdos me trae ¡!!
Iker Mendiguren Etxebarria
-Sobre todo, y dado que en el Pais Vasco se puede comen muy bien de manera fácil, valoro la compañía y el entorno. En cuanto a la comida en cuestión me gusta q me sorprendan con platos basados en ingredientes tradicionales peoro elaborados de manera diferente, innovando. Me gusta probar un poco de todo,en plan degustación, y no el típico menú de tres platos.
Lucía Oñate