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25 noviembre 2009
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Un paseo por tierras de trashumancia de ganados, frente a las sierras de Urbia y Aralar, hasta alcanzar el casco medieval de Salvatierra
Cañadas, veredas y coladas son distintos nombres para los caminos de trashumancia de los ganados que, dos veces al año, se desplazan de los valles a la montaña, y viceversa. Por la fiesta de San Pedro, suben a los pastos de verano. Y cuando llega el otoño, por San Miguel, bajan de nuevo a los valles o se acercan a la costa, donde las condiciones climáticas son menos rudas que en los puertos y los pastos están siempre lozanos.

05.10.09 -
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La colada de Opakua
Magnífica vista del lugar.
Cañadas, veredas y coladas son distintos nombres para los caminos de trashumancia de los ganados que, dos veces al año, se desplazan de los valles a la montaña, y viceversa. Por la fiesta de San Pedro, suben a los pastos de verano. Y cuando llega el otoño, por San Miguel, bajan de nuevo a los valles o se acercan a la costa, donde las condiciones climáticas son menos rudas que en los puertos y los pastos están siempre lozanos.

A estos desplazamientos seculares se les llama trashumancia, y han obligado históricamente a la creación de una red de caminos o vías pecuarias de propiedad pública, que en el caso de Alava suman 886 metros. Tuvieron su esplendor en los siglo XV y XVI, en tiempos de la poderosa Mesta, organización ganadera de la Corona de Castilla que impulsó la ganadería; especialmente, la ovina, de ovejas merinas cuya reputada lana enriquecía las arcas del Tesoro del Reino.

Nuestro paseo sigue una de estas vías pecuarias, la colada del puerto de Opakua, que se inicia junto a la salida señalizada como Salvatierra y Opakua en la autovía de Vitoria a Pamplona. Discurre paralela a la carretera que sube el puerto. Caminamos bordeando campos de cereal. Trigos y avenas manchados con esas bellísimas pinceladas rojas de las amapolas.

Tierras de bosques
A nuestra izquierda se plantaron retamas, arces, fresnos, majuelos, yezgos, lantanas y otras especies de árboles y arbustos que, andando el tiempo, formarán un seto como el que más tarde encontramos cerca del pueblo de Opakua. Típicos del paisaje alavés subatlántico, esos setos desaparecieron en las últimas concentraciones parcelarias, que aumentaron la productividad cerealística, pero mermaron la diversidad y riqueza ecológica de la zona.

Estos campos de cereal ocupan antiguas tierras de bosques de quejigos, los arces campestres o también llamados menores. En el camino encontramos algunos. Uno es especialmente viejo, cubierto de líquenes y de muérdago que lo parasita y se alimenta de su savia. A las puertas del verano, los arces están granados o con frutos.

Llegados al pueblo, caminamos por la carretera hasta llegar a un contenedor de vidrio, a nuestra izquierda. Por ahí sigue la colada, que baja al arroyo que viene de la sierra y que atravesamos por una cancela o valla metálica.

Frente a las sierras
Seguimos monte arriba, hacia la izquierda, donde se ubica el depósito de aguas de Opakua. Estamos en la falda del puerto, entre quejigos y hayas. Las vistas sobre la llanada alavesa y el corredor de La Baranca Burunda, paso natural de Pamplona a Vitoria, son maravillosas. Enfrente, las sierras de Urbia, Urkilla, Altzaina y Aralar, con sus crestones calcáreos rompiendo el horizonte. Estas sierras son parzonerías o pastos comunales donde pastan en libertad los ganados de ovejas latxas y de yeguas, predominantemente. Si siguiéramos la colada, monte arriba, llegaríamos a la parzonería de Entzia. Pero bajamos de nuevo al pueblo, hasta la fuente.
A nuestra izquierda sale la parcelaria que nos conducirá de nuevo al punto de inicio. Atravesamos la carretera de Arrizala. No estamos lejos de Sorginetxe, el dolmen de valle cuyas lajas blancas son visibles en la lejanía, también a la izquierda, en el camino. Construido hacia el año 2.500 antes de Cristo, sirvió para enterramientos colectivos de pueblos ganaderos que eran dueños de estas sierras. Acabamos en Salvatierra, visitando su casco medieval amurallado y sus numerosos palacios.

Datos de interés
Cómo llegar: desde Vitoria, tomamos la autovía a Pamplona. Salida señalada como Salvatierra (Agurain) y Opakua. En la misma salida se inicia el paseo de senderismo

Monumentos: dolmen de Sorginetxe (Arrizala). Conjunto monumental de Salvatierra (Agurain)

Recorrido: unos 7 kilómetros

Dificultad: fácil

Dónde comer: Jatetxe Periko Etxea. Opakua Tel. 607234655

Dónde dormir: Pensión Poker. Alegría-Dulantzi. Tel. 945420328

Agroturismo: Sagasti Zahar. Maturana Tel. 945317158

Centro informativo: Oficina de Turismo de Salvatierra (Agurain) Tel. 945301200

Época recomendable: otoño y primavera

Bibliografía: 150.000 años de prehistoria vasca. Varios autores. Diputación Foral de Alava. Vitoria, 1982.

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