![]() Fantástica vista de los alrededores del Zaraia (Guipúzcoa)
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El macizo queda dividido por el barranco de Arbe y el pantano de Urkulu, y el mejor acceso a su parte occidental, donde se encuentran las cumbres de esta marcha, es el barrio de Mendiola, perteneciente a Eskoriatza, pero al que se accede desde Aretxabaleta.
La marcha comienza en una rotonda existente unos centenares de metros antes de Mendiola. Allí parte a la derecha una pista de cemento que asciende entre pinos hasta el caserío Uriaga, más conocido como Peñakulo (0h.15') y rodeado por un pequeño hayedo. Unos metros antes de la casona, a la derecha, nace un pista que nos acerca a las paredes de Kurutzeberri. Tras una curva a la derecha, el camino gana altura con brío paralelo a los farallones. Enseguida disfrutaremos de unas espléndidas vistas del Alto Deba y de cumbres emblemáticas como Anboto o Udalatx.
La pista sigue subiendo hasta llegar a un hayedo donde tuerce a la izquierda (SE) y pasa junto a una borda habilitada como refugio (0h.40'). Este bello paraje se llama Eleizabarri, cuenta con una fuente, a unos metros a la derecha del camino, y es el punto de partida, también siguiendo una pista a la derecha, para alcanzar la popular ermita de San Juan Anteportamlatinam, más conocida como San Juan Txiki, cuya fiesta se celebra el 6 de mayo.
Collado de Apotza
El primer objetivo es el Aranguren, por lo que continuamos a la derecha (O), hasta unas señalizaciones del gas. Allí nos adentramos en el hayedo y ascendemos por un sendero entre rocas hasta el cordal cimero. El buzón se encuentra, a la derecha, a unos pocos metros (1h.30'). Tras disfrutar de las excelentes vistas, volvemos a Apotza y dirigimos nuestros pasos hacia el Elorreta por el cordal (N).
El sendero discurre primero por terreno herboso y luego se adentra en el lapiaz cimero, donde nos guiaremos por las marcas amarillas hasta la cumbre (2h.00'), presidida por un vértice y un par de buzones. De nuevo las vistas merecen una pausa antes de dirigirnos al Kurutzeberri. Seguimos las señales por el cordal y no tardamos en alcanzar la base de la peña sobre la que se alza la cruz. Aparentemente inexpugnable, sólo hay que rodearla para encontrar una pequeña canal que permite acceder hasta ella (2h.15'). El descenso lo acortamos bajando directamente, por el atajo antes descrito, hasta la cuesta de cemento (2h.30') para retornar, ya sin pérdida, a Mendiola (3h.05').







