![]() La playa de Laga.
|
Las casas apiñadas en la falda de Ogoño se escalonan desde el puerto hasta el cementerio. Subiendo por la calle Mayor, enfrente del llamado Mirador de Tala, llegaremos hasta el camposanto, dejando a nuestra derecha la iglesia parroquial dedicada al patrón de los marineros, San Nicolás de Bari.
Bordean la calle Mayor viejos muros de piedra arenisca donde crecen numerosas plantas, llamadas rupícolas porque les gusta vivir en las paredes, en los muros o en los peñascales. Son muy comunes las hiedras, las parietarias, los ombligos de Venus y algunos helechos amantes de la luz (heliófilos) como los polipodios, cuyo fronde u hoja es muy lobulado. Llegada la primavera, presenta en el envés los soros, donde se protegen los esporangios, que generan las esporas reproductoras.
Llegados al cementerio, tomamos a la derecha por un camino asfaltado, balizado como PR BI-65, que nos encaminará a la cumbre del monte Ogoño. Unos metros antes del caserío Olaeta Barrenengoa, giramos a la izquierda por un camino de hierba que bordea plantaciones de eucaliptos. Estos últimos, al igual que frutales como nísperos y limoneros, comunes en los caseríos de la comarca, nos recuerdan la benignidad climática de estas tierras fronterizas con el mar, donde raramente hiela. Las flores amarillas de las retamas cantábricas, que colonizan los taludes, rompen la monotonía de las plantaciones de pinos de Monterrey.
Aromático laurel
Pronto aparecerá una bifurcación, marcada por una plantación de algunos robles americanos. Si tomamos a la derecha, llegaremos a la cumbre del monte Ogoño, de 305 metros, donde encontraremos un buzón montañero y unas magníficas vistas sobre Elantxobe, en la costa, y, hacia el sur, los otros encinares que bordean la ría de Mundaka, con sus ermitas de San Miguel y de San Pedro. A nuestros pies, en una escotadura de las calizas arrecifales que forman Ogoño, se refugian algunos bellos ejemplares de laureles de aromáticas hojas.
El otro camino sigue derecho y nos lleva a la cima norte (270 metros), al borde mismo del acantilado, sobre el que vuelan acrobáticamente las gaviotas patiamarillas, que en un número superior a cien parejas nidifican en este agreste acantilado.
El vértigo de la altura no nos impide admirar la belleza de los paisajes que contemplamos: la playa de Laga, la isla de Izaro o la bocana de la ría de Mundaka quedan en nuestra retina, inolvidables. Volvemos por el mismo camino, pero descendemos al cementerio por una pista de grava de fuerte pendiente.
Cómo llegar
de Bilbao a Gernika, para luego seguir la carretera BI-4283 hasta Elantxobe.
Monumentos
iglesias de San Nicolás de Bari (Elantxobe) y San Andrés (Ibarrangelua).
Recorrido
unos 4 km.
Dificultad
fácil.
Dónde comer
Jatetxe Makues.
Tfno. 946276363. Elantxobe.
Dónde dormir
Itsasmin Ostatua.
Elantxobe. Tfno. 946276174.
Agroturismo
Etxetxu. Ibarrangelu.
Tfno. 946276337.
Época recomendable
otoño e invierno.
InformaciónO
Oficina Municipal de Turismo de Lekeitio. Tfno. 946243365 (sólo en verano).
Bibliografía
Avifauna de la ría de Gernika. Aitor Galarza. Diputación de Vizcaya. Bilbao. 1989.








