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Excursiones

POR EL PUERTO
Paseo por el Ulia
Bordeando la costa de Pasaia, un sendero atraviesa los acantilados hasta Donosti
De puerto a puerto, vamos a caminar bordeando los acantilados donde el escritor Isasti afirmaba ­en 1625­ que, «para las pesquerías de las ballenas que pasan a vista de la tierra, tienen puesto a un hombre asalariado al cabo de una montaña llamada Ulia, en una atalaya». La selección de esta atalaya no fue casual: el monte Ulia y sus acantilados deparan extraordinarias vistas sobre la costa próxima a Pasaia y San Sebastián, cuyo nombre deriva de un pequeño cenobio dedicado al santo bajo la autoridad del monasterio de Leyre, fundado en lo que es hoy en día el barrio del Antiguo.

13.06.07 - 17:26 -
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Imágenes como ésta, tan bella, pueden ser observadas durante nuestras rutas.
De puerto a puerto, vamos a caminar bordeando los acantilados donde el escritor Isasti afirmaba ­en 1625­ que, «para las pesquerías de las ballenas que pasan a vista de la tierra, tienen puesto a un hombre asalariado al cabo de una montaña llamada Ulia, en una atalaya». La selección de esta atalaya no fue casual: el monte Ulia y sus acantilados deparan extraordinarias vistas sobre la costa próxima a Pasaia y San Sebastián, cuyo nombre deriva de un pequeño cenobio dedicado al santo bajo la autoridad del monasterio de Leyre, fundado en lo que es hoy en día el barrio del Antiguo.

En este cenobio encontraban cobijo los peregrinos en su camino a la tumba de Santiago, descubierta en el año 812. Seguían senderos costeros como el que nosotros tomamos desde el puerto de Pasaia. Empezamos a caminar junto a la iglesia, acabada de construir en 1774. Por la calle de San Pedro, accedemos al final del puerto y a la bocana. En frente, el pintoresco barrio de San Juan. Al acabar el paseo, llamado de las Cruces, subimos por las empinadas escaleras que conducen al faro de Senekozulua.
El paisaje está fuertemente deforestado; sólo algunos bosquetes de pinos marítimos colonizan los acantilados. La vegetación dominante está formada por helechales.

Antaño, se segaban y servían de cama al ganado, e incluso de forraje, en invierno. Reinan las areniscas, rocas ferruginosas con trazas de hierro que las colorea de amarillo tostado. Presentan una erosión muy peculiar, en forma de oquedades o alveolos muy útiles para las gaviotas patiamarillas: en ellos nidifican al borde del mar, muy cerca del otro faro, de la Plata, al que llegamos tras alcanzar la carretera que viene del puerto.

Desde el faro sale, a la izquierda, un sendero que bordea la costa. Pronto encontramos las aguas deliciosas de la fuente del Inglés. Su nombre deriva, seguramente, de la presencia de tropas inglesas en estos montes tanto en las guerras napoleónicas, como en la primera guerra carlista. Esas aguas eran llevadas a San Sebastián por un acueducto; algunos de sus arcos aún se mantienen en pie. El camino está balizado como GR (Gran Recorrido), con marcas rojas y blancas, y apenas presenta bifurcaciones. En la primera, después de la fuente, tomamos a la derecha, siguiendo la costa. El sendero de la izquierda, enlosado, lleva a la ikastola Herri-Ametsa.

Tras atravesar un pinar, bordeamos la ensenada de Illurgita. El sendero atraviesa una pista que, como una cicatriz, ha dañado la belleza paisajística de Ulia. Son las obras del futuro emisario submarino de Donostia, que alejará las aguas fecales de la ciudad en alta mar. Caminamos 50 metros por la pista, hacia arriba, y volvemos a tomar la ruta que conduce a la fuente Kutralla, antiguo lavadero, de afamadas aguas curativas.

Abedules, fresnos, rebollos y arces sombrean nuestro paso. Están ya a la vista las ruinas del fuerte de Monpas. Acabamos sobre un camino por donde circulaba el tranvía eléctrico de Ulia, inaugurado en 1902, que funcionó sólo veinte años. A nuestros pies, la bahía de la Concha. Bajamos a Gros por caminos cementados que acaban en el palacio de Manteo, casa solar de los Oquendo, saga de grandes marinos y almirantes. Podemos volver a Pasaia en autobús.

Datos de interés

Cómo llegar
Desde San Sebastián, nos dirigimos al puerto de Pasaia, y a su barrio de San Pedro, por la avenida de Ategorrieta, que sale del barrio de Gros (Nacional 1)

Monumentos
Casco histórico de Pasai Donibane (Pasajes de San Juan). Fuerte de San Marcos (Rentería). Ermita de Guadalupe (Jaizkibel). Iglesia de San Pedro (Pasai San Pedro)

Recorrido
Unos 7 kilómetros

Dónde comer
Iñaki. Pasai San Pedro. Tel.: 943399043

Dónde dormir
Hostal Bahía. Pasai Antxo. Tel.: 943514450

Agroturimo
Añarre Zarra. Rentería. Tel.: 943523751

Información
Oficina turística comarcal. Oiartzun. Tel.: 943494521

Época recomendable
Otoño e invierno

Bibliografía
Paseos y excursiones en Donostia. Imanol Goikoetxea. Ayuntamiento de Donostia. 1991

Webs de interés
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