Charlize, al natural
La ex modelo sudafricana Charlize Theron tiene un problema con su físico que para la mayoría de los mortales sería una bendición. Es tan bella que no resulta creíble en la piel de muchos personajes. Quien mejor ha plasmado su belleza es Woody Allen, quien la descubrió en ‘Celebrity’, donde bordaba el papel de una ‘top’ engreída. Pero Theron no ha querido encasillarse. Empeñada en demostrar su valía, se afeó a posta para aspirar al Oscar por su papel de una asesina en ‘Monster’, película que le abrió de par en par las puertas de Hollywood. ‘En el valle de Elah’ no oculta su físico, sino que lo suaviza. Aparece con coleta, sin apenas maquillaje y enfundada en un discreto uniforme. «Por primera vez salgo en una película sin teñirme el pelo», dice.
En el valle de Elah
Título original: In the valley of Elah.
País y año: EE UU (2007).
Director: Paul Haggis.
Reparto: Tommy Lee Joones, Charlize Theron, Susan Sarandon, Frances Fisher.
Duración: 120 minutos.
Admirado por su trabajo como guionista, Paul Haggis dio una auténtica campanada al ganar el Oscar por ‘Crash’, esa película del montón que exprime hasta la extenuación la tensión racial de Los Ángeles. Si usted es uno de sus muchos partidarios está de enhorabuena: ‘En el valle de Elah’ reafirmará la opinión favorable que se había creado del bueno de Haggis. No sólo es un filme más maduro que ‘Crash’, sino que incluso contiene algunos elementos propios de los grandes filmes de Clint Eastwood, maestro del canadiense.
Es época de cintas bélicas. Pero en ésta no hay combates ni bombardeos y de Irak, su inevitable trasfondo, apenas se muestran unas temblorosas imágenes grabadas por un móvil. No es la guerra, sino sus efectos. La inquietante calma tras la tempestad o, lo que es lo mismo, el retorno de los soldados a casa. Haggis no se centra en describir ese viaje emocional, como hace Hal Ashby en ‘El regreso’. Él se zambulle en la investigación de la desaparición de un soldado y elabora un sobrecogedor relato sobre la deshumanización de unos seres familiarizados con el horror.
Todo empieza cuando un ex marine, encarnado por Tommy Lee Jones, se empeña en descubrir qué ha sucedido con su hijo, desaparecido de una base militar sin dar aviso días después de su regreso de Irak. Ayudado por una detective (Charlize Theron), va descubriendo una truculenta historia, descrita con una sobrecogedora normalidad por sus protagonistas. Unos tipos de hielo que han perdido la noción de la realidad hasta asumir la barbarie como algo cotidiano.
Resulta muy interesante descubrir cómo ese austero personaje interpretado por Tommy Lee Jones, un patriota convencido, va perdiendo ideales a base de recorrer el camino de regreso de su hijo, un Ulises desquiciado, a una Ítaca de pesadilla. Miles de soldados norteamericanos han muerto en Irak. Haggis recuerda ahora que muchos de los que han regresado, aunque vivos, también murieron allí de alguna manera.