Héroes problemáticos
Spiderman.
El chico de la telaraña vive marcado por la muerte de su abuelo, a quien no quería tanto como el viejo merecía y cuya muerte no pudo evitar.
Batman.
O el dinero no hace la felicidad. El tipo está forrado y vive en una mansión gótica dedicado a vengarse de los malos a causa de otras muertes: las de sus padres.
Hulk.
El científico reprimido queda atrapado en una maraña de intereses industriales-militares de los que se defiende a mamporros.
X-Men.
Nunca se ha visto tal colección de inadaptados que luchan por el bien de la misma Humanidad que los desprecia.
'Hancock'
País y año: EE UU (2008).
Director: Peter Berg.
Director:Richard Lagravanese.
Reparto:Will Smith, Jason Bateman, Charlize Theron.
Duración:92 minutos.
En un tiempo repleto de superhéroes imperfectos, como Batman, los X-Man o Spider-Man, llega ahora el más terrenal de todos ellos: Hancock. Un tipo en plena crisis de identidad al que le gusta la bebida, que viste como un indigente y cuyo sarcasmo y mal humor le han enemistado con toda la población de Los Ángeles, que está hasta el gorro de sus constantes torpezas. «Es capaz de volar incluso cuando está borracho», le disculpa Will Smith. «Jamás se me ocurriría poner a este personaje a la misma altura que Ironman, Batman y Hellboy. Lo que quería era interpretar a un hombre que salva a los demás, pero vive como cualquiera. Eso sí, no tiene problemas en decir lo que se le ocurra, no huele precisamente a perfume, vive como un pordiosero y se siente un paria», explica el actor.
Smith, un auténtico fenómeno de masas, garante de taquillas espectaculares, abandera esta superproducción que se introduce en el agradecido y superpoblado género de los superhéroes. La diferencia es que ‘Hancock’, dirigida por el también actor Peter Berg, no se basa en un cómic de referencia, sino que parte de cero. De una idea alocada que sedujo a Michael Mann, responsable de ‘Heat’ y ‘Ali’. El proyecto necesitó más de 100 millones de presupuesto, por lo que quedó defenestrado en un cajón durante 15 años hasta que Smith, proclive a encarnar papeles de salvadores con inclinación gamberra, se interesó por él.
Un canalla
Con todo, el caso de Hancock (el tipo que duerme la mona en la foto de abajo) no es el del charlatán con aire de granuja que encandila al público. No. El hombre padece la imagen de un auténtico canalla, lo que dificulta su labor y su credibilidad como superhéroe. Su mal fario empieza a disiparse cuando logra salvar a un publicista de un accidente. El hombre, encarnado por Jason Bateman (el marido inmaduro de ‘Juno’), demuestra su agradecimiento diseñando toda una campaña para mejorar su imagen, aunque la aparición de su espectacular novia Mary (Charlize Theron) vuelve a complicar el asunto.
«Hancock –explica Theron- está siempre dispuesto a salvar a aquellos que no han tenido suerte en la vida, personas que Hollywood suele ignorar o directamente meter en la cárcel. Y si Mary se deja llevar por este personaje tan especial es porque en algún momento descubre que algo en ella es ficticio y le corresponde descubrir la verdad», añade. La intérprete sudafricana, ganadora de un Oscar por ‘Monster’, se ha declarado encantada con el protagonista de ‘Soy leyenda’. Dice de él que tiene una gracia irresistible y también que sólo él es capaz de asegurar que una película va a ser un éxito de taquilla.
Contradice así a los críticos norteamericanos, que llevan meses orquestando una campaña contra el ex rapero, al que acusan de coquetear con la Iglesia de la Cienciología. Hay quien asegura que incluso ‘Hancock’ puede verse como un ‘tributo’ a esta pseudoseligión en lo que respecta a sus planteamientos espirituales de salvación y la búsqueda de autoestima y seguridad. «A pesar de sus poderes, Hancock tiene necesidad de ayuda espiritual y, así como yo, él bien podría encontrarla en la cienciología, el budismo o el hinduismo...», se defiende Smith.
«Es con mucho la mayor estrella que existe en Hollywood y eso trae muchas cosas buenas», le piropea Berg. El director de ‘Very dad things’ se une a la defensa del actor. «Como director me facilitó mucho las cosas. No hay que luchar por cada detalle porque lo que pides se hace realidad. Y como industria lo que hace por nosotros no está pagado con nada», argumenta.