Raúl Arévalo, un desconocido entre las estrellas
«Maribel Verdú es mi hada madrina»
Raúl Arévalo (Móstoles, 1979) está en alza. Tras ‘Azuloscurocasinegro’, ‘El camino de los ingleses’ y el Premio de la Unión de Actores sonó como candidato al Goya a Actor Revelación, pero aún no ha podido ser. Ahora hace de diácono atormentado.
-¿Cómo se prepara un personaje como éste?
-Uf, me fue muy difícil, nunca he hecho nada tan complicado, pero no te queda otra que confiar en los apoyos del director y los compañeros de reparto. Una vez que estás en ello ya no lo piensas tanto.
-En la vida real ,¿has vivido alguna vez en un ambiente religioso?
-Bueno, tengo familiares de todo tipo, no tanto religiosos pero sí que siguen la tradición. Tengo la base, el bautismo, la confirmación y todo eso. Pero el que más me ha inspirado es José Luis Cuerda, que es profundamente ateo aunque estuvo cuatro o cinco años en un seminario.
-Ha elogiado tu interpretación...
-Sí, la verdad es que se me hace muy raro porque hasta hace poco yo estaba viendo sus películas como espectador y también a Javier Cámara y Maribel Verdú.
-No es la primera vez que trabajas con estos actores...
-Con Javier tuve mis primeras dos frases en una película, ‘Los abajo firmantes’, en la que yo hacía de camarero. Maribel Verdú es mi hada madrina porque insistió para que me dieran este papel. Da gusto trabajar al lado de unos actores tan conocidos pero a la vez tan humildes y tan profesionales. Sobre todo cuando a veces conoces a gente mucho más joven que ya se comportan como cretinos.
-¿Ves más cerca el Goya?
-Me da un poco de cosa pensarlo... Aún soy muy joven y lo ideal es seguir haciendo buenos papeles, como Javier Cámara o Maribel Verdú. El premio me haría ilusión, pero lo principal es continuar aprendiendo y trabajando.
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'Los girasoles ciegos'
País y año: España (2008)
Director: José Luis Cuerda.
Reparto: Maribel Verdú, Javier Cámara, Raúl Arévalo.
Duración: 98 minutos.
Un girasol ciego es aquel que no se vuelve para ver la luz del sol. Una persona que ha perdido el sentido de la vida. En base a esta metáfora se desarrolla la historia de la nueva película de José Luis Cuerda, basada en el libro homónimo de Alberto Méndez y reescrita para el cine por el malogrado Rafael Azcona.
Paradójicamente, el autor de la novela ganó el Premio Nacional de Narrativa a título póstumo y el célebre guionista falleció antes de que se estrenara su adaptación cinematográfica, el último trabajo de una larga trayectoria y su tercera colaboración con el realizador de ‘Amanece que no es poco’. El relato transcurre en la posguerra, en torno a 1940. Elena (Maribel Verdú) está casada con Ricardo (Javier Cámara), que lleva años encerrado por ser objeto de una despiadada persecución ideológica.
Por otro lado tenemos a Salvador (Raúl Arévalo), un diácono atormentado por diversos conflictos morales y de naturaleza sexual. El religioso imparte clases en el colegio en el que estudian los hijos de la pareja, Elenita y Lorenzo. A sus preocupaciones, derivadas de su lucha en el frente, se une su creciente obsesión por la madre de los niños, a la que Salvador toma por viuda ante la ausencia de su marido, y empieza a acosarla. El religioso tiene como contrapunto a un rector interpretado por José Ángel Ejido, personajes ambos basados en el pasado de Cuerda como seminarista.
‘Los girasoles ciegos’ es, en palabras del realizador manchego, «una película sobre amores imposibles. Ninguno de los personajes puede dejar que sus sentimientos se manifiesten en libertad ni cumplan sus expectativas. No tienen nada que hacer y cuando lo intentan sufren por ello. Son amores que tropiezan contra una pared». La acción de la novela se ha trasladado de Madrid a Orense, porque el ambiente de los años cuarenta resulta más difícil de recuperar en la capital.
El filme reivindica el derecho a la cobardía del personaje de Ricardo, al tiempo que muestra un complicado triángulo amoroso en el que la interpretación de los protagonistas resulta esencial. En concreto, los personajes de Maribel Verdú y Raúl Arévalo, que el director estima los más complejos de esta cinta, una de los favoritas para representar a España en los Oscar.