El grupo madrileño Pink Tones tributa con fidelidad extrema y sentido del espectáculo al legendario grupo psidodélico, sinfónico y demás inglés. Son fieles en la reproducción, utilizan artefactos vintage como sintetizadores moog o el theremin y se adornan con humo y láser al recrear canciones clásicas como ‘Wish You Were Here’ o ‘The Wall’. Nos responde Gonzalo Palacios, saxo y guitarras, y las preguntas son de nuestro colaborador Pato, el del pasado oscuro.
-¿Qué opináis de los grupos clónicos?
-Son una forma de acercar al público la música en directo de grupos que ya no están en activo o que son muy difíciles de ver. Ése es su sentido. Como todo el que es asiduo a conciertos sabe, la música en directo se vive de forma muy diferente a oírla en un disco. ¿Por qué prescindir de ello? Dicho esto, nosotros intentamos desmarcarnos un poco de la etiqueta ‘clon’, ya que ni nos disfrazamos, ni copiamos milimétricamente set-lists o arreglos. Intentamos hacer algo más vivo sin que se salga, sin embargo, de la esencia de Pink Floyd.
-¿Entonces cómo os definiríais?
-Preferimos definirnos como una reinterpretación en directo de la música de Pink Floyd con todo el sabor y el espíritu floyderos, pero sobre todo hacerlo de forma emocional. Que realmente llegue a la gente, no simplemente tocar las canciones. Creo que eso es lo realmente difícil de conseguir. Mira, en este blog hablan del concierto del pasado sábado en Madrid y creo que describe a la perfección , lo que es nuestro grupo mucho mejor de lo que yo lo puedo describir:
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-¿En el siglo XXI, en 2008, el rock progresivo o sinfónico tiene sentido o es sólo para amantes de los dinosaurios?
-Desde el momento que haya una sola persona que le guste, ya tiene sentido, obviamente. De todas formas, el público de Pink Floyd es muchísimo más amplio que el del rock progresivo. De hecho en nuestro grupo sólamente el teclista es seguidor del progresivo. Nos parece una definición mucho más acertada de la música de Pink Floyd la de ‘blues evolucionado’, aunque efectivamente tiene elementos que se pueden achacar a lo progresivo, como la longitud de los temas, los largos arreglos instrumentales, y los discos conceptuales. Te diría incluso que veo más cerca a Pink Floyd de Led Zeppelin que de Yes o Genesis. Parte del resto del grupo está mas metido en cosas contemporáneas o vanguardistas, pero eso no quita para que la música de hace 30 años sea totalmente válida. Todo vale y todo tiene cabida.
-¿La creatividad de Pink Floyd se debió a la genialidad de Syd Barrett, al abuso indiscriminado de psicotrópicos o al carácter de la época?
-Realmente Syd Barrett fue el genio que creó Pink Floyd: el nombre del grupo y la idea de unir sonido y luz para hacer un espectáculo global. Además compuso el primer álbum, pero la parte más conocida de Pink Floyd es de la época en la que Roger Waters tomó los mandos. De hecho las canciones de su época no sólo no tienen nada que ver con el estilo Barrett, sino que se podrían considerar como dos grupos totalmente diferentes, aunque ambos geniales e innovadores. La creatividad del grupo probablemente se debió, como pasa muchas veces, a la confluencia de distintos músicos muy diferentes entre sí que aportan cosas para formar algo que funciona, como el aceite, el vinagre y la sal. Te diría que, al menos durante los 70, el empuje y creatividad de Roger Waters, el talento como músicos de David Gilmour y Richard Wright para completar las ideas no tan pulidas musicalmente de Waters, más un batería peculiar como Nick Mason, dieron como resultado los discos que todos conocemos.
-¿Cuál es para vosotros el mejor álbum de Pink Floyd?
-Parece un tópico pero es verdad: no hay para nosotros un ‘mejor álbum’. Primero, porque no creemos en los rankings aplicados al arte, y segundo. porque cada álbum destaca por matices diferentes.
-¿Y si te tiro de la lengua?
-Entonces te diría, coincidiendo con la opinion de varios de los propios Floyd, que musicalmente ‘Wish You Were Here’ es de lo mejor de su discografía, aunque no se puede entender ese álbum sin ‘Meddle’. Como obras conceptuales no será una sorpresa decir que ‘Dark Side Of The Moon’ y ‘The Wall’ son dos pesos pesados.
-Habéis actuado en Alemania. ¿Qué opinión de vosotros tiene el público extranjero?
-Hay planes de ir a hacer nuestro show a Inglaterra, Holanda, México y Argentina, aunque lo más inmediato quizá sea Inglaterra, ya que hemos tocado en ‘colonias’ inglesas en España -pueblos donde casi todos los habitantes son ingleses- y les ha gustado tanto que hemos recibido ofertas para ir a las islas. Los últimos en contactarnos para ello son dos empleados de Pink Floyd en la época dorada de los 70 a los 80, que les gustó mucho más de lo que me atrevo a decir en esta entrevista, cosa que nos hizo mucha ilusión y nos reafirmó en la forma que tenemos de enfocar este espectáculo.
-Waters demandó al grupo por los derechos del nombre de la banda. ¿Sabéis si tiene conocimiento de vuestra existencia?
-Claro que tiene conocimiento. De hecho cobra puntualmente por cada concierto nuestro y de otras bandas de nuestro estilo. Sin embargo no es Waters directamente el que lo controla, ya que él no pertenece a la empresa ‘Pink Floyd’ desde hace muchos años, sino que son Pink Floyd Gilmour y Mason, a través de su oficina EMI en Londres.
-Estuvisteis en la reunión de la banda en el Live 8 de Londres de 2005?
-Desgraciadamente, no pudimos asistir a ese último concierto de Pink Floyd con todos sus miembros, cosa que lamentamos. Ah, te añado algo también para animar a los lectores a ir: en el show que daremos en el Kafe Antzokia vendremos con todo el espectáculo completo, cosa que no habíamos podido hacer en anteriores visitas a Bilbao. Serán dos horas y media de emociones Pink Floyd que recomendamos de corazón a los seguidores del grupo. Si tienes dudas sobre el show, vente. Garantizamos que no te vas a arrepentir.