Menos gente de la merecida por los australianos The Double Agents se presentó el jueves en su bolo en el Azkena. Lo entendemos: no se puede ir a todo, en Vizcaya gozamos de una sobreoferta musical que ríanse de Madrid y Barcelona (teniendo en cuenta la proporción demográfica, ¿eh?) y a nosotros nos invitan casi siempre. Esta cita auténtica la abrieron los navarros Jon Ulecia & Cantina Bizarro con su rock fronterizo, algo Nikki Sudden, al que fueron pillando el punto según discurría el repertorio. Sirvan estas líneas para anunciar la salida de su recomendable debut, ‘Last Night Dream’, editado por el sello cántabro Sunthunder.
Luego los Agentes Dobles de Melbourne superaron nuestras positivas expectativas. En una hora sin bis y al grano trituraron tribales quince temas, bebieron a gollete de una botella de Paternina Banda Azul, revelaron sinceros su contento por estar entre nosotros y su satisfacción por la sala, y se sobrepusieron sobre la marcha a los problemas que les persiguen, como esa vez que se les rompió la batería y los cuatro músicos restantes (con steel inlcuida) se pusieron a versionear el ‘Lost Highway’ del padre del country Hank Williams para no suspender la inspiración.
Los cinco Double Agents, con pintas de chamarileros en ruta y usando instrumental marca Gretsch (el líder, Dave, también esgrimió una Fender Telecaster), se arrancaron percutiendo los timbales como los Cramps y los tres primeros temas invocaron a combos de Detroit: el primero mejoró a las Gore Gore Girls, el segundo igualó a los Gories y el tercero miró a los White Stripes. El cuarto, una versión de Mink DeVille, advirtieron que era un tema muy, muy neoyorquino,y, tras el título de Hank, variaron su potaje echando raíces y especias australianas, ya sea en forma de psychobilly, de blues vía Scientists, de parches para las sierpes, de ecos de los Clash, de aires stonianos y del country de Jonny Kaplan, de blues a lo Beasts Of Bourbon (‘Strawberry Red’), de rollo Detroit algo Iggy Pop (‘We Got It All’) y, para despedirse, el ‘Rock N Roll Nigger’ de Patti Smith.
(Hoy están en el HellDorado Vitoria con los yanquis escuela Led Zeppelin Super 400, o sea que no se lo pierdan los rockeros y demás interesados.)
La tensión del latin jazz
Segundo pase del Bilbaína Jazz Club y caldeado el ambiente por el Daniel Amat Ensemble conducido por el pianista habanero. Hacía un año que no tocaban juntos, pero eso echaba humo (más en el segundo set). El boogaloo, el bop y el sabor iban a toda velocidad, la improvisación brotaba de los tres percusionistas que se miraban atentos, y la alegría, el color y la vitalidad enfocaban a Camilo, Cugat o Dizzy. “La bulla sale de los bafles” dijo Amat, y la espectadora y pianista Helena juzgó: “jo qué tensión del piano, siempre repetitivo, que no te deja escapar”. Genial.
Segundo pase del Bilbaína Jazz Club y caldeado ambiente en el Daniel Amat Ensemble conducido por el pianista habanero. Hacía un año que no tocaban juntos, pero eso echaba humo (más en el segundo set). El boogaloo, el bop y el sabor iban a toda velocidad, la improvisación brotaba de los tres percusionistas que se miraban atentos, y la alegría, el color y la vitalidad enfocaban a Camilo, Cugat o Dizzy. “La bulla sale de los bafles” dijo Amat, y la pianista Helena juzgó: “jo qué tensión del piano, siempre repetitivo, que no te deja escapar”. Genial.