Sigue la sección de críticas de música de nuestro 'guía' Óscar Cubillo. No te pierdas sus comentarios sobre los últimos conciertos.
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El sábado apostamos por el nominado ‘Bilbao Soul City’, evento organizado en el Kafe Antzokia por la promotora bilbaina Muskerra, a la que por su excelente programación y buen hacer elegimos como la mejor de 2007. Su factótum, el amigo Luis, estaba nervioso porque la venta de entradas en anticipada no iba como deseaba, pero al final superó sus expectativas y todos lo pasamos fenomenal durante los dos conciertos y la sesión pinchadiscos de prolongación. Buf, a este paso no sobreviviremos a 2008.
El caso es que llegamos con el alma marchita por razones personales y sociales (jo, la manifa ésa en favor de que los políticos hagan lo que les venga en gana con total impunidad; ¿a nadie le importa que estemos sometidos a lo que ellos ordenan y además con nuestro dinero?), y el primer grupo del doblete no nos alegró el ánima. Eran Los Imposibles, combo mod adorado por la secta especializada pero incapaz de romper ni cánones ni mercados estancos. Escolásticos a muerte, apurando más la estética y la pose que la sustancia, los madrileños se rindieron a influencias del pasado, tipo Beatles, los Who y hasta Los Negativos, pero bandas españolas actuales como Cooper, Fortune Tellers o los mismos Phantom Keys (en los raptos de acid jazz, onda Bongolians, con el percusionista extra) los superan de largo gracias a su mayor actitud y agresividad en la recreación.
Trato íntimo
También agresivos y recreativos son los madrileños The Right Ons, otros copiones que se lo montaron con más soltura, personalidad y electricidad. En sus filas hay músicos de los poperos Jet Lag y en nómina de la promotora capitalina de conciertos Love to Art, una de las mejores de España. Debido a su empleo, los Right Ons han tratado íntima y profesionalmente con una pléyade de formaciones yanquis que, quizá amarradas a cierto revivalismo encomiable y bienvenido, aportan versatilidad al rock and roll y lo convierten en un estilo de nuevo idoneo para amenizar fiestas de toda condición, privadas o públicas (que no subvencionadas, ¿eh?).
Dos guitarristas, bajista y baterista (a los parches, Ramiro, que ocasionalmente cantaba en plan líder) conforman la alineación de unos Right Ons que empujaron al desparrame danzón a la ya agitada afición según robaban riffs, conceptos, sudor y caderazos a Jon Spencer (el embate rockista), The Cherry Valence (la fisión), Tina Turner (el funk), BellRays (el soul), MC5 (la energía) o Sly Stone (el guateque). Por ellos mereció la pena salir de casa el sábado, sí.