Sigue la sección de críticas de música de nuestro 'guía' Óscar Cubillo. No te pierdas sus comentarios sobre los últimos conciertos.
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Como comentó el empático Pato a la cada noche más hermosa Iratxe, esa de belleza helénica que nunca te cansas de observar: “En 24 horas hemos visto tres veces a Marah. Es que somos fans”. Sí, el viernes cumplimos la grata misión de catar al quinteto neoyorquino cuyo aperitivo en Santoña ofreció tantas luces como sombras. Empero, positivistas a machamartillo, barruntamos que en Bilbao se superarían y así pasó en el Kafe Antzokia, donde los hermanos Bielanko se entregaron con más ganas: la capital vizcaína es plaza de primera, su sonido mucho mejor y el escenario sitúa a los oficiantes por encima del respetable, en su caso enfervorizado y que agotó las entradas en taquilla. Por cierto, un chivatazo: Luis Muskerra, el promotor amigo, nos preguntó: “¿Pongo el precio de Marah a 18-20 o 20-22?”. Y le respondimos: “A 22 y llenarás”. Y pasó. (Ah, a nosotros nos cedió tres invitaciones. Gracias, Luis.)
Pues el viernes fue la séptima vez que veíamos en vivo a Marah. Si en Santoña hubo una primera parte de tanteo y una segunda de apoteosis, en Bilbao salieron a vencer en el primer asalto y mantuvieron una línea excelsa, exultante, que decreció un grado al final pero no evitó que su bolo fuera de los mejores de 2008. En una hora y 31 minutos repasaron un set list muy similar, sólo que alargando varias canciones para estirar el clímax, incrustando algún extra y dividiendo el bis en dos.
Abrieron con ‘Coughing Up Blood’, ‘East’ llegó más grandiosa, en ‘The Dishwater’s Blues’ el bueno de Serge bajó con su armónica entre el público y un tío llamado Kepa lo paseó en hombros en plan rodeo vaquero, ‘City Of Dreams’ le recordó a Pato a los Eels, en ‘Angels Of Destruction’ las notas caían desde el cielo para convertirnos en parte de la canción, en ‘Point Breeze’ se volvió a montar un revuelo (en 2007, a tres guitarras, era la locura) y en ‘Wilderness’ podíamos gritar ‘uh’ igual que en una cadena de presos de Sam Cooke. El primer bis regaló ‘Sooner Or Later' y un prolongado ‘The Closer’, y el otro ‘New York, New York’. Hum... estuvo genial-genial la cita, sí.
Lírica redentora
Apreturas, calor, sudor y expectación la tarde del viernes en el FNAC para oír a Marah en trío acústico. David Bielanko preguntó quién iría a verlos esa noche en el Kafe Antzokia y casi todo el mundo jaleó y levantó la mano. En la sesión vespertina mimaron cuatro roots-rocks americanos de lírica redentora: ‘City Of Dreams’ a lo Elliott, ‘Walt Whitman Bridge’ vía Bruce, 'Songbirdz’ tipo John Mellencamp folkie y 'Can't Take It With You...' arrimado al swing. Dios, ¡los hermanos Bielanko son genuinos!