Para ir preparado
A los seis años, Sarah Chang ya tocaba el concierto para violín de Bruch, así que no hay que sorprenderse... Su grabación en EMI del Concierto nº 1, de Paganini, es una delicia. Lo registró a los 12 años, con la Philadelphia Orchestra, bajo la dirección de Wolfgang Sawallish, y seguro que el mismísimo Nicolò Paganini se habría quitado el sombrero. ¡Fíjense en el ‘finale’! Eso sí, sean realistas con las demás piezas del CD. No esperen, por ejemplo, la sofisticación de Itzhak Perlman en la ‘Havanaise’, de Saint-Saëns; recuerden que la artista sólo tenía 12 añitos. En cambio, la Introducción y Rondó capriccioso, también de Saint-Saëns, es de nota. –Yo (Willy Vlautin) adoro la música con raíces y las canciones basadas en historias, pero pienso en mí mismo como un compositor de rock and roll.
Kyoko Yonemoto con la BOS
Euskalduna (Bilbao)
Fecha y hora: Jueves, 5 y viernes, 6 de noviembre de 2009 (20.00 horas).
Precio: 13-27,50 €.
Entradas: Taquilla, 944310310, cajeros BBK y General Tickets.
Transportes: Metro: San Mamés. Tranvía: Euskalduna.
Y además... Kyoko Yonemoto también tocará en el Euskalduna el lunes 9 de noviembre de 2009, acompañada por una pianista (entradas a 14,50 €).
La disciplina nipona es legendaria. También su amor por el orden y las cosas diminutas. Desde el ‘sushi’ hasta los arreglos florales y los ‘chips’ electrónicos, todo lo pequeñito les hace creer que tienen el universo en sus manos. El sol naciente nunca se ha conformado con poco. Aquí tenemos, por ejemplo, a la joven Kyoko Yonemoto. Tiene 25 años y toca el violín desde los tres. Tiempo ha tenido de sobra para depurar su técnica, ganar premios y conocer a grandes maestros, ya sea en Francia, Holanda, Bélgica o Italia. Todo eso ha dejado un poso de buen hacer; ya lo verán en el programa que ofrecerá junto a la BOS, bajo la dirección de Günter Neuhold.
La música italiana copará todo el protagonismo. Y, claro, la violinista japonesa tendrá una ocasión estupenda de lucirse con el Concierto nº 1, de Paganini. Recuerden que el genovés de melena rizada y ojos ardientes causaba desmayos entre el público femenino. Muchos llegaron a pensar que había pactado con el demonio para alcanzar un virtuosismo sobrenatural y... pelín circense. Él cultivaba una imagen acorde con esa fama: levitas entalladas, zapatos puntiagudos y una mirada de poseso cada vez que inclinaba la cabeza con los ‘pianissimos’... Murió a los 58 años sin extremaunción porque, insistía, todavía no había llegado su hora. Genio y figura.
Meridional y soleado
No lo tienen nada, nada fácil los músicos que se atreven a hincar el diente a las partituras de Paganini. Hay algo escurridizo en su obra, una inspiración muy propia de iluminados que da escalofríos. Ideal para quitarse las telarañas de la cabeza y escuchar con atención. No vale con repantingarse en la butaca y esperar al final, con la imaginación puesta en las vacaciones del verano que viene. Agucen el oído y sigan el rastro inquietante de la chispa de Paganini. No les costará nada caer bajo su influjo. Se les pasará el tiempo volando.
Y lo mismo puede decirse de las otras piezas que interpretará la BOS. La obertura de ‘La Forza del Destino’, de Verdi; la Sinfonietta sobre temas de la ópera ‘The Banquet (Talking About Love)’, de Panni; y ‘Pini di Roma’, de Respighi, tienen un carácter meridional y soleado. Una gozada. Ah, no queremos terminar sin recordarles que la temporada de cámara de la BOS incluye también a Kyoko Yonemoto como artista invitada, junto a Patricia Azanza. El 9 de noviembre les deleitará con Mozart, Tartini, Ysaÿe, Ravel, Sarasate... No tienen excusa. Vayan el día que puedan.