
Techos de lujo. Los arcos de La Ribera repasan la historia de la Villa en ‘La alegoría sobre un Bilbao imaginario’, de Alejandro Quincoces, pintado hace tres lustros. / Fotos: Mireya López

Sabías que...
La fuente del Perro.
Son leones, pero en 1800, nadie había visto un león y los confundieron.
.

Sabías que...
Isabel y Fernando.
Los Reyes Católicos siguen presentes en una fachada de la calle Bidebarrieta.
.

Sabías que...
La casa del Padre Arrupe. Quién diría que este jesuita, siendo tan humilde, naciera en Bilbao, en la calle Pelota.
Visitas guiadas por el Casco Viejo
Bilbao
Salida: Desde la oficinade Turismo en los bajos del Teatro Arriaga.
Días: Todos los fines de semana. Especial Semana Santa: 19, 20, 21, 24, 26, 28, 29 y 30.
Hora: a las 10.
Duración: 90 minutos..
Recorrido: Arriaga, Arenal, San Nicolás, Plaza Nueva, plaza de Unamuno, Tendería, puente de San Antón, mercado de La Ribera, calle Santamaría, calle del Perro, Bidebarrieta, Arriaga.
Las bambalinas esconden los secretos de un teatro, pero ¿se ha preguntado alguna vez qué hay bajo el escenario? En el del teatro Arriaga de Bilbao había un frontón, donde jugaban a pelota a mano los obreros que terminaron de levantar el edificio en 1890. Sí, 1890, no ha entendido mal. En la fachada del teatro aparece la fecha de 1889, pero es que las obras se retrasaron y como la piedra ya estaba labrada tampoco era cuestión de ser muy tiquismiquis.
La Oficina de Turismo de Bilbao aumentará en Semana Santa las visitas que todos los fines de semana organiza por el Casco Viejo, una buena forma de descubrir los detalles que las prisas llevan ocultándonos toda la vida. Desde las puertas del magnífico teatro diseñado por el arquitecto Joaquín Rucoba, parte a las diez de la mañana el paseo de hora y media en el que GPS ha participado junto con dos griegos, un alemán, una pareja gaditana... Que por cierto, tras seguir atentamente las explicaciones de Jaione, la guía, a día de hoy conocen mejor que tú la historia de la ciudad. Pero vayamos al grano, ¿sabes que cuando se fundó Bilbao, en 1300, sólo existía un edificio donde hoy están el puente y la iglesia de San Antón? Vale, esa era fácil, pero el edificio no era un templo, sino una alcazaba. Allí se encerraba y ajusticiaba a los que cometían herejía o traición a la corona. Y durante el siglo XV, se aplicaban los llamados ‘castigos ejemplares’: se les tiraba vivos de la ventana más alta de la Villa. Los delincuentes comunes tenían menos suerte, les empujaban desde el puente con una piedra atada al cuello y el Nervión se encargaba de hacer el resto.
Y es que la ría siempre ha estado muy ligada a Bilbao. Por ella llegaban productos de toda Europa que se vendían en la explanada que hoy alberga el mercado de La Ribera, que según el libro Guinness es la plaza de abastos cubierta más grande del continente. La ría también servía para limpiar las calles antes de que se inventara el oficio de barrendero. Si te fijas en la calle Carnicería Vieja, donde antaño se concentraban los negocios de chacinería, verás que hace una ligera cuesta. Así, al subir la marea se llevaba los desperdicios que se dejaban tirados en la calzada. No es que fuéramos unos bárbaros; eran las costumbres de la época.
Perros y leones
Porque si prestas atención, bajo la ruda apariencia del Casco Viejo encontrarás maravillosas joyas. El carácter austero de la tierra se evidencia en las dos iglesias de estilo barroco vizcaíno de la zona: la de los Santos Juanes y la de San Nicolás de Bari, en las que su sobriedad exterior contrasta con los lujosos interiores. Si no has entrado nunca, ¿a qué esperas?
Pasear por las siete calles, además de abrir el apetito, levanta el ánimo; puede que hasta te haga reír. ¿Te has preguntado alguna vez por qué la calle del Perro tiene ese nombre? Se debe a la fuente que en ella erigieron en el año 1800. Sus tres grifos tienen forma de cabeza de león, pero como en Bilbao por aquella época nadie había visto un felino así, pensaron que eran perros. ¿A que es de chiste?