Torre MadariagaBusturia
Dónde: Carretera de Gernika a Bermeo.
Entradas: 3 €. Menores de 12 años, gratis. Visita guiada, 5 €.
Horarios: Martes a domingo, de 10.00 a 19.00 horas.
Teléfono: 946 870 402.
La Naturaleza en plena Naturaleza. En eso se ha convertido la Torre Madariaga, que después de cinco años de obras ha recuperado su esplendor en una de las colinas de Busturia, en el barrio de San Bartolomé, para convertirse en el Centro de Interpretación de la Biodiversidad de Euskadi. Su nuevo nombre tal vez le suene rimbombante, pero este edificio banderizo del siglo XV es una auténtica caja de sorpresas, repleta de más de trescientas fotografías profusamente iluminadas, donde la flora y la fauna del planeta envuelven al visitante.
Sólo su emplazamiento, desde donde se contemplan las marismas de Urdaibai, es una excusa suficiente para acercarse. Pero el auténtico objetivo de este museo, inaugurado este verano, es mostrar la variedad, las funciones y la riqueza de nuestro patrimonio natural y, al mismo tiempo, impulsar el conocimiento de la biodiversidad.
Caja de mil colores
El subsuelo del edificio cuenta con dos espacios diferenciados. Uno alberga las exposiciones temporales, que son gratuitas: en este momento se puede disfrutar de la colección ‘Los Colores del Cantábrico’, donde Txomin Rivera propone un recorrido fotográfico por los fondos marinos. El otro alberga la exposición permanente (de pago): una vez dentro prepárense para disfrutar de una cuidada puesta en escena en la que vídeos explicativos y una amplia información permiten descubrir la vida en todas sus manifestaciones. En la impactante y colorista ‘caja de la biodiversidad’, por ejemplo, se funden espectaculares imágenes de la naturaleza con animales vivos, como los insectos de palo tropicales, los lagartos de Australia y los microorganismos que se pueden divisar a través de microscopios insertados en la pared.
Más adelante aparecen los pequeños acuarios de agua dulce y salada, donde el protagonista es el pez payaso. ¿Que no saben de qué especie se trata? Son como ‘Nemo’, el pececillo que hizo famoso la película de Walt Disney. Otra de las ‘joyas de la corona’ es la ecosfera, un experimento creado por al NASA que reproduce un ciclo de la vida por sí mismo en el que no se admiten injerencias. Y para que los más pequeños no se aburran y también aprendan, cada una de las salas cuenta con un espacio denominado ‘biodiber’: distintos juegos y elementos interactivos les ayudan a familiarizarse con lo que pueden ver en cada momento.
Dependiendo de la época del año, los responsables de la Torre Madariaga también ofrecen itinerarios a pie por la marisma con un guía naturista. Y no lo dude, no se arrepentirá.