Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Planes

Estás en: El Correo Digital > Ocio > Planes
PLANES
Zinegoak (Bilbao). La orilla de enfrente
El director del festival gay-lesbo-trans nos guía por la ruta del arco iris de la ciudad, centrada en Bilbao la Vieja
16.11.07 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Zinegoak (Bilbao). La orilla de enfrente
El director, en 2 de mayo, con el cartel de 'Querelle', de Fassbinder./ Fotos: I. Pérez y B. Agudo
Todavía no hay pollerías exclusivas para homosexuales como en el barrio madrileño de Chueca, pero ‘el ambiente’ en Bilbao se presenta «bastante variado», recalca Roberto Castón (La Coruña, 1973), director de Zinegoak, el festival de cine gay-lesbo-trans. La comunidad del arco iris se concentra a ambos lados de la ría, en el Casco Viejo y La Merced, y no deja de crecer. Tienen de todo: desde bares hasta discotecas, pasando por librerías, restaurantes o tiendas de artes gráficas, diseño y muñecos como los que salen en el anuncio televisivo del Opel Corsa, ya saben, esos monstruitos que persiguen por la carretera a una chica que huye con el coche. Y, atención, puestos a quemar kilómetros, no falta una agencia como Viajes Halcón, en la plaza Zabalburu, con una sección especial para gays y lesbianas.
No hay fronteras... Ni barreras en los locales de ambiente. «Salvo poquísimas excepciones, son ‘mixtos’, allí entra gente de toda condición». Igual que el propio certamen Zinegoak, creado hace cinco años «con la intención de atraer a cualquier cinéfilo, nosotros nunca hemos sido excluyentes». Algo, piensa, muy de agradecer, porque «la calidad no tiene sexo».
Así se explica que restaurantes como À Table (Dos de Mayo, 18, T944154766) acojan una clientela variopinta con ganas de probar delicias vasco-francesas o una cecina de León de quitar el hipo. O que Innova (Dos de Mayo, 1, T944793241) no sólo atraiga a los amantes del diseño embobados con sus pantallas de vídeo, sino a comensales dispuestos a hincar el diente «a una ‘nouvelle cuisine’ que no deja con hambre...», apunta Aitor Urresti, ingeniero industrial, profesor de la UPV y asiduo de Zinegoak. Aitor vive en la zona de Bilbao la Vieja, igual que Roberto Castón. «Aquí solemos residir la mayoría, yo me alojo muy cerca de la sede de la asociación Hegoak, que se encarga de organizar el festival», explica el director de Zinegoak.
‘Osos’ y una gata
Roberto recala en la capital vizcaína cuatro meses al año, el resto del tiempo reside en Barcelona. Y en el ‘botxo’ se encuentra cómodo: «La comunidad es muy abierta, resulta fácil relacionarse, yo enseguida hice amigos cuando vine por primera vez en 1998». Eso sí, también hay bares exclusivos como Santu Bear (Dos de Mayo, 8), «un lugar para ‘osos’, o sea, gays grandotes». Allí no se ven plumas sino mucha barba.
En la variedad está el gusto. Por eso existen locales como Kremlin (Dos de Mayo, 18) donde lo que retumba es el rock alternativo, «nada de Madonna, música tecno o ‘marica pop’», aclara Aitor Urresti. Que para música ‘divertida’ y ‘petarda’ ya está Badulake (Hernani, 10), donde lo mismo suena Alaska que Raffaela Carrá. El abanico es amplio y la tranquilidad no se queda fuera: en Lamiak (Pelota, 8) siempre hay tiempo para charlar sin prisas, bajo la atenta mirada de una gata, atigrada y somnolienta, que se pasea entre las mesas como Pedro por su casa. Luego, si quieren, pueden acercarse hasta Charada (Pelota, 6) y comprarse una camiseta o un muñequito, de esos que están tan de moda, como los de la propaganda. «En Bilbao no hay compartimentos estancos entre gays y heterosexuales. Por ahí irá el futuro...».
El programa

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Información útil

Vocento
SarenetRSS