
Foto: Rafael Lafuente
El consejo de Daniel Urien
Ciclo de conciertos en bodegas
(Logroño)
Cuándo: Sábados del 5 de abril al 28 de junio de 2008.
Precio: 25 €, que incluyen autobús, visita guiada a la bodega, concierto de cámara y un cóctel-cena acompañado por vino de la bodega.
Participan: Bodegas Olarra, Franco Españolas, Darien, Ontañón, Marqués de Vargas, Juan Alcorta, Vélez y Viña Ijalba.
Organiza: El Ayuntamiento de Logroño a través de la Fundación Logroño Turismo.
Entradas: Oficina de Turismo de Logroño, T 941273353.
Toca cambiar los vaqueros por los pantalones de pinzas y la camiseta negra del último festival de cine independiente por camisa a rayas y jersey de punto azul marino a los hombros. Sea sólo por esta vez, y porque la ocasión lo merece: el sábado, en vez de kalimotxo y Barricada, los Caprichos de Niccolo Paganini bañados o, mejor, duchados, por ahorrar agua, con un Rioja crianza, que no sólo aviva la vista y el olfato y despierta el gusto, sino que también afina el oído. Y para rematar y procurar la satisfacción incluso de los más sibaritas, un entorno inigualable para un perfecto maridaje de música y vino, rodeados de los aromas de las barricas de roble de Bodegas Darien, dentro del ciclo conciertos que organiza la Fundación Logroño Turismo.
Lo del bote está admitido: 25 euros a testa, y nos da para pasaje de ida hasta la bodega, visita guiada a la cava y concierto, a cargo en esta ocasión de Alfredo García Serrano, que tratará de dar vida en cuatro cuerdas al que fuera gran maestro violinista del Renacimiento, Niccolo Paganini, de un virtuosismo sin igual y unas manos imposibles, de nada menos que 45 centímetros... ¡Así cualquiera se atreve con un violín, con la enigmática ‘Nota 13’, triples cuerdas y arpegios de todo tipo! Y, después de saciar el espíritu, un cóctel-cena con degustación de exquisitos caldos para satisfacer al cuerpo y vuelta en autobús, entusiastas a estas alturas incluso del jersey azul marino.
Es la cultura del vino tomada al pie de la letra. Aún quedan 11 conciertos por delante en el ciclo, bautizado como ‘Catarsis’, pero el aforo en todos ellos es limitado, así que mejor no dejarlo para el último momento: Brahms no espera.