
Gerrikabeitia, Garay y Villasante conversan sobre el programa./ Fotos: Jordi Alemany y Mitxel Atrio
Musika-Música Euskalduna (Bilbao)
Fecha: Del 28 de febrero al 2 de marzo
Programa, precios y entradas: Consultar la agenda de Música Clásica del viernes 22 y la del viernes 29.
Les puede la pasión. Con la programación en la mano, se les van los ojos de arriba a abajo, de izquierda a derecha. «Esta iniciativa, el Festival Musika-Música, es algo magnífico. Este año, tienes de todo. Desde lo más popular a lo más difícil de encontrar en las temporadas de Bilbao», aseguran casi al unísono. Les une la afición y el trabajo en la Sociedad Coral de Bilbao. Son Cecilio Gerrikabeitia, su presidente desde hace 26 años, Alberto Garay, el vicepresidente, y José Villasante, gerente de una entidad que pasea el nombre de la villa por medio mundo en compañía de las mejores agrupaciones.
Y ahora no van a ser menos: la Coral actuará dos veces en un certamen que arrancó hace siete años en Bilbao y, a estas alturas, se ha convertido en una cita multitudinaria, que en la pasada edición atrajo a más de 30.000 personas. Un tirón que dentro de una semana, entre el 28 de febrero y 2 de marzo, se encomendará a un único valedor, una sola estrella que dará brillo a Musika-Música. Alguien nada divo, un compositor nacido en Viena en 1797, rechonchito, de poco pelo y gafitas. Se llamaba Franz Schubert «y tendremos la fortuna de escuchar muchísimas de sus obras; todas son una delicia, inconfundibles, con esa ligereza tan característica», adelanta Alberto Garay.
¿Por dónde empezar? Primero que nada, hay que tomarse las cosas con calma. Seamos selectivos. ¿Qué nos pide el cuerpo? ¿Un plato fuerte o un surtido de ‘delicatessen’? ¿Sinfonías o ‘Lieder’? ¿Una misa o un ‘Impromptu’ para piano? Cecilio Gerrikabeitia lo tiene claro a la hora de escoger obras de gran formato: «Yo creo que estarán muy bien la Obertura de ‘Rosamunda’ y la Sinfonía nº 8 ‘Incompleta’, con la Real Filharmonía de Galicia». Son partituras muy agradecidas, que llegan al público en un santiamén, nada de marear la perdiz. A Schubert, tan tímido él, le gustaba enamorar al público con un deje melancólico y encantador que nunca se hace de rogar. Se percibe a la primera.
La tarjeta de presentación de la Coral de Bilbao en Musika-Música también es muy seductora. José Villasante alaba el buen criterio de Manel Valdivieso, director de la BOS: «Cantaremos con ellos un programa muy agradable (Dos ‘Lieder’ para soprano y orquesta, Magnificat en do mayor y la Misa nº 4) y además lo haremos el jueves, que es el primer día del festival». Buena manera de abrir boca y tomar carrerilla. Que hasta el domingo, hay repertorio para dar y regalar.
Aunque algunos, como Alberto Garay, se reserven para los ciclos de ‘Lieder’: «Es lo que más me gusta, las canciones de Schubert, que, dicho sea de paso, no suelen ser habituales en las programaciones de los teatros». De modo que hay que aprovechar y disfrutar de ‘El canto del cisne’, ‘La bella molinera’ y ‘Viaje de invierno’. Eso sí, cómprense antes alguna versión en CD y léanse las letras de los poemas, de lo contrario no lograrán sumergirse del todo en el misterio de esos ‘Lieder’ bellísimos y fugaces como huellas en la nieve.
Entre tanto lirismo no falta un quinteto de los que hacen bailar los pies. ¡La Trucha! Como recalca Villasante: «En Musika-Música, habrá nada menos que cuatro versiones, que cada uno elija la que mejor le vaya por la hora. Yo me quedaría con la de Brigitte Engerer al piano, que tocará con Charlier, Caussé, Demarquette y Marder». Y como colofón, no dejen escapar al joven pianista ovetense Javier Perianes, un fenómeno que tocará un puñado de miniaturas schubertianas. «¡Es de lo mejorcito!». Vaya plan, ya ven.
Entre una cosa y otra, admiren a los alumnos de los conservatorios (de Bilbao, Barakaldo, Vitoria, Gijón, León, Pamplona, Haro...) que se dedicarán a amenizar la espera en el atrio del Euskalduna. Son chicos a la altura del festival. Palabra.