
Elsa Pataky. «Potencia su bellleza y su escote, Pero luego aliña esta presentación con dulzura e inocencia»

George Clooney. «Es de los socialmente aceptados, pero gana a otros como Brad Pitt por su aire de caballero, divertido y encantador».

Adrien Brody. «Su nariz no entra dentro del canon, pero resulta interesante al potenciar ese rostro anguloso y esos ojos grisáceos».

Rossy de Palma. «Ni su nariz ni su boca la acompañan, pero lo asume con autoestima. Y hay a quien le atrae lo imperfecto».

Woody Allen. «Pese a no ser guapo, seduce por su inteligencia y su humor».

Alaska. «Rompe con la imagen estándar y atrae por su seguridad, por ser transgresora y salirse de los tópicos».
Otros cursos de Bilbao Gaua
El arte de seducir
Bilbao
Cuándo y dónde: 9, 16 y 23 de mayo de 2008 en el Centro Municipal de Deusto.
Horario: De 22.00 horas a medianoche.
Edades: Bilbao Gaua se dirige a jóvenes de entre 16 y 35 años.
Precio: 6 € .
«Soy lo suficientemente feo y bajo para triunfar por mí mismo», dijo en una ocasión Woody Allen. Y es que ahí radica su éxito: en potenciar sus virtudes. Ingenio, humor e inteligencia son las cualidades que desprende Allen en todas sus apariciones públicas y lo que le ha convertido en objeto del deseo para muchas mujeres. Sí, como se dice coloquialmente, ‘tiene su punto’, y eso que está a años luz de parecer un galán. Secretos como los del director tratará de desvelar el sexólogo Mitxun Blanco (autor de las valoraciones que acompañan las fotos) en el taller de Bilbao Gaua ‘El arte de la seducción’.
La inscripción para este curso acelerado de tres noches que te convertirá en un Don Juan o una Cleopatra sólo cuesta seis euros. Pero te vamos a adelantar algunos trucos para vayas calentando motores. Primero, aunque suene a tópico, tienes que conocerte a ti mismo. Para jugar bien tus cartas. Pocos privilegiados entran dentro de los cánones de belleza establecidos, así que, si no eres un adonis pero tienes un humor sarcástico como Buenafuente, explótalo.
Los siguientes pasos te los resume el experto: «Arriesga y juega al equívoco. El ‘sí pero no’ aún funciona. Antes de atacar, provoca un contacto visual para ver si le interesas. Y, si no eres muy lanzado, echa mano de la figura del celestino. Siempre es más fácil». Vamos, que tienes que lanzar la mirada del tigre o de leona, pero métete en la cabeza que después de un ‘no’ no siempre viene un ‘sí’.
¿Y eso cómo se sabe? «Si su cuerpo no está inclinado hacia ti, no te mira, sus brazos están cruzados y su sonrisa es cortés, date por vencido. No hay posibilidades». Para perfeccionar la técnica, como en todo, hay que practicar, y este taller os despejará el camino. «Se trata de pasarlo bien y aprender más de uno mismo», explica Mitxun. Y, de paso, acabar con el mito de que en Euskadi no se liga.