Lunes, 29 de octubre de 2007
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Publicado: 16:19

MODA
21 de mayo de 2007
Con paso firme hacia el verano
Calzado. Los diseñadores apuestan esta temporada por los colores clásicos, aunque tientan al consumidor con los tonos brillantes y tacones de vértigo

Con paso firme hacia el verano
Varios tipos de zapatos
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Para hablar de la sensatez, suele usarse una metáfora: «Quien tiene los pies en la tierra no se equivoca al andar». Sin embargo, en esta máxima, nadie menciona al calzado. Tal vez sea preferible buscar unos buenos zapatos y estar atentos a la moda para renovar el armario y, ya de paso, acertar. ¿Qué se lleva este verano? ¿Cuáles son las tendencias? ¿En verdad hacemos caso a las propuestas y a las marcas? El siguiente reportaje ofrece algunas respuestas sobre un sector del mercado que, sólo en nuestro país, facturó 2.000 millones de euros durante el año pasado.


Los pies son la base de todo y está claro que sí interesan, incluso más de lo que parece porque España es el segundo país productor y exportador de calzado en Europa, con una fabricación anual que ronda los 118 millones de pares. Eso es mucho, aunque no tanto como lo que compramos para uso personal. En promedio, y según las cifras que maneja la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE), cada habitante de la península adquiere unos siete pares al año. Las mujeres superan con creces esta media, por eso las propuestas de los creadores van dirigidas a ellas.


Los diseñadores de aquí y del mundo siempre van un paso adelante. Mientras el común de los mortales está pensando en el verano, ellos ya han perfilado el invierno que vendrá. No es el único rasgo común. Aunque cada creador tiene su sello distintivo, existe cierto consenso en lo que respecta a las ideas. Una mirada atenta a las distintas colecciones permite sacar algo en limpio. Por ejemplo, que la primavera y el verano están marcados por el metal. Stella Mc Cart- ney, Dolce & Gabbana, Oscar de la Renta, Versace y hasta Burberry –que siempre apuesta por su clásico estampado a cuadros– se han inclinado esta temporada por el oro y la plata para dar brillo a sus creaciones. Los tonos, por supuesto, varían y hay algunos que son más mate. Pero lo importante es que 2007 es el año del glamour en los pies.


Metal y estampados


La alternativa al ‘furor preciosista’ son los colores de base. Blancos, negros, chocolates y marrones son los fijos de la temporada y abundan en las propuestas de Jean Paul Gaultier, Givenchy, Carolina Herrera y Balenciaga, una firma que añade, además, las incrustaciones en metal. Oscar de la Renta sugiere algún estampado, aunque de corte minimalista y siempre en los mismos tonos. Excepto Prada, que quiebra una lanza por el color, y Givenchy, que presentó un modelo espectacular en azul Francia, el resto de diseñadores ha trabajado con lo clásico. Las texturas, sin embargo, son un poco más variadas: pieles, telas, charol y también raffia, en el caso de Stella Mc Cartney, o madera, en la propuesta de Armani.


Es evidente que estos materiales cuestan, y eso sin mencionar a las firmas que los avalan. Un joyita de cualquiera de estas marcas supera (y con creces) los doscientos euros el par. De ahí que los diseñadores calcen a unos pocos elegidos y que el resto siga sus pasos con zapatos de imitación. El principal proveedor de calzado en España es China, el gigante asiático, que domina a la perfección el arte de emular tendencias. Sólo en 2006, ha enviado casi 211 millones de pares en unas ventas que supusieron 576 millones de euros. Es decir, que el precio medio es de 2,72 euros el par. A China le siguen Vietnam, Italia, los Países Bajos y Brasil.


Quizá los materiales sean difíciles de imitar, pero las formas son un tema aparte. Además de los colores y las texturas, ¿qué líneas de diseño marcan esta temporada? Lo primero que hay que decir es que no existen los términos medios. O bien se anda a ras del suelo o bien se sube a tacones de vértigo. Las ‘ballerinas’ y las sandalias planas son un ejemplo de lo primero. Tanto Burberry como Oscar de la Renta las incluyen en sus colecciones. No obstante, el protagonista indiscutido es, claramente, el tacón.


Sin llegar a los extremos de John Galliano, que sorprende con unos modelos de 13 centímetros de altura, la mayoría de los creadores apuestan porlos tacones. Pero nada de medias tintas: nuevecentímetros como mínimo. Algunas firmas como Balenciaga, Dolce & Gabbana, Armani y Carolina Herrera han bordado sus diseños con el clásico formato aguja. Líneas finas en las sandalias y bases mínimas en la suela marcan un andar muy elegante que requiere cualidades de equilibrista, pues no cualquiera es capaz de caminar practicándole acupuntura a las aceras.


Una buena base


Tal vez por ello existe otra vertiente que, sin reducir la altura, aumenta la superficie de apoyo. Los tacones gruesos, de línea recta, casi esculpidos con un cincel, son la alternativa estrella de la presente temporada. Pero, atención, que no vienen solos. Las plataformas son sus aliadas. John Galliano es el abanderado de esta combinación casi unánimemente aceptada, y Versace, Burberry, Dolce & Gabbana y Oscar de la Renta son sus máximos precursores. ¿Un regreso a los 70 y los 80? Puede ser..., aunque las texturas y el resto de las líneas sugieren más innovaciones que nostalgias estilísticas.


Los colores de la temporada –oro, plata, marrones y básicos– sorprenden al público, ya que escapan a la paleta típica del verano y la primavera. Y con las formas ocurre lo mismo. Si bien las sandalias son las reinas en esta época del año, los diseñadores han avanzado un poco hasta dejar atrás los bocetos más obvios. Un ejemplo: Balenciaga, que ha incluido en su colección unos botines ajustados que cubren hasta el tobillo. El zapato cerrado, que cualquiera relegaría al invierno por una cuestión de lógica, es también la apuesta de Jean Paul Gaultier y Givenchy.


Término medio


Ahora bien, ¿existe alguna diferencia entre las propuestas y el consumo real? ¿Qué sucede a pie de calle? ¿Somos fans de los dictados de la moda o no le hacemos ni caso? Para Félix Bellido, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Marroquinería, Artículos de Viaje y Afines, las zapaterías y las boutiques de moda «incorporan cada vez más bolsos, cinturones y otros artículos para ofrecer una imagen global a sus clientes y ampliar su negocio». Y los consumidores, a su vez, «son mucho más exigentes y están más informados».


Al momento de comprar nos guiamos por las tendencias. Basta con visitar las tiendas, mirar los escaparates y hablar con los dependientes para constatar esa realidad. «Los tacones y las plataformas están de moda y se venden mucho, especialmente los que tienen una cuña y un quiebre pronunciados», explican en Calzados La Palma. «Luego está lo contrapuesto, que son zapatos planísimos como las bailarinas o parisinas en todas su versiones. Las hay cerradas, lisas, con flores, con lacitos...», enumeran los responsables de la tienda.


El asunto es que, en la calle –y a diferencia de las pasarelas –, sí existe el ‘término medio’. «No cualquiera puede soportar un taconazo o un zapato muy plano, así que hay un gran sector para satisfacer esa demanda», agregan en el comercio. Son sandalias con tacones al uso, de cuatro o cinco centímetros, que desafían a la moda en su forma, pero incorporan de ella las texturas y el color. Así, «el metalizado es uno de los reyes de la temporada y el ‘tono impacto’ es el blanco», confirman los dependientes. Las pasarelas marcan tendencias y los españoles siguen sus huellas sin que eso signifique renunciar a la comodidad.




 

 
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