![]() Las vistas de la zona, como siempre, sorprendentes.
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La caminata comienza en la plaza de Ibarra (0h.00'), uno de los dos principales barrios de Orozko, junto con Zubiaur. Seguimos por la carretera hasta el barrio de Usabel, donde cruzaremos el río y cambiaremos asfalto por cemento en el molino del mismo nombre (0h.15'). Unos metros más allá, tras cruzar un ataka, optamos por la pista que llanea paralela al río.
El cemento, que no nos abandonará durante un buen rato, no tarda en empinarse para ganar altura progresivamente entre hayas, robles y pinos. Los claros, cada vez más numerosos según vamos subiendo, permiten excelentes vistas a Itxina y a los redondeados montes de Arnó.
Austigarmin
Un cartel y una cruz de señales en una amplia curva nos avisan del final del terreno civilizado. Efectivamente, un poco más arriba, junto a un aparcamiento, acaba el cemento y la pista se vuelve más abrupta tras una barrera (1h.20'). En poco más de diez minutos llegamos a la fuente Goikogane, un buen paraje para darse un respiro y reponer fuerzas bajo las lomas de Ubixeta y Oderiaga y con vistas a los desniveles que protegen el pequeño valle de Austigarmin, nuestro próximo destino.
Un collado con otra cruz de señales nos descubre Austigarmin (1h.55'), un bello paraje aunque excesivamente civilizado por bordas, refugios y cercados, que sin embargo aún conserva restos de viejas majadas y carboneras y chabolas de carboneros.
Seguimos la pista hacia el collado de Ipergorta (2h.25'), con una excelentes vistas que se pueden mejorar con la ascensión, a la izquierda, de la cercana cima que le da nombre y en la que además se acaba de instalar una mesa de orientación. Los más atrevidos pueden seguir el cordal hasta el Gorosteta y volver luego a la ruta original por el collado de Mandobide, sobre Arraba. Esta opción alargará la excursión en algo más de media hora.
De vuelta al collado, descendemos hacia las campas de Zastegi (2h.40'), donde bordeamos la peña de Urratxa, repleta de cuevas y yacimientos prehistóricos, antes de comenzar a ascender hacia Egiriñao (3h.00'). En su frondoso hayedo confluimos ya con la ruta tradicional de ascensión que viene de Arraba y que nos llevará, tras remontar la pedriza del Aldamin y las exigentes lomas cimeras, hasta la centenaria Cruz (3h.40').
Sin no dependemos del coche podremos optar para el descenso por cualquiera de las múltiple rutas que ofrece este emblema de la montaña vasca. En caso contrario, aún nos quedarán casi tres horas de caminata hasta Ibarra (6h.30'), sin contar paradas.
Cima:
Ipergorta (1.235), Gorosteta (1.262) y Gorbeia (1.481). Los dos últimos puntuables para los Cien Montes.
Situación:
Vertiente vizcaína del macizo de Gorbeia.
Dificultad:
Media. Excursión larga. Si se asciende al Gorosteta, atención al lapiaz.
Comunicaciones:
Mala combinación en transporte público. A-68 hasta Llodio y allí seguir la BI-2522 a Orozko. También por Lemona, Artea y Bikotzgane.
Servicios:
Agroturismo: Garai T946 330 506, Etxezulea T946 610 171. Bar Ibarra-Barri T946 610 007 (Orozko)
Cartografía:
B-17 de Javier Malo.









