![]() Imágen de un atardecer en Peña Vieja.
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Pero los aficionados cántabros han elegido a Peña Vieja como su altura máxima, al estar íntegramente situada en los límites de la región y tratarse de una montaña mucho más singular, por volumen y aislamiento, que su vecina. Tal condición y su accesibilidad la convierten en una de las cumbres más visitadas de Picos de Europa.
El acceso por su ruta normal comienza en la estación superior del teleférico de Fuente De, aunque los más atrevidos o mejor preparados pueden iniciar la marcha en el mismo valle, para adentrarse en el macizo a través del canal de la Jenduda o por Áliva. Tras salvar en apenas un par de minutos casi mil metros de desnivel gracias al teleférico, comenzamos la marcha en El Cable.
Para ello, tomamos la pista que se dirige hacia el collado de Covarrobres y luego desciende a Áliva, aunque justo antes de alcanzar el portillo nos desviamos a la izquierda y llaneamos durante un buen rato bajo las paredes de Peña Olvidada hasta una nueva bifurcación, la de La Vueltona (0h.35'). Aquí abandonamos ya la pista y cogemos, a la derecha, el sendero hacia Horcados Rojos, sin duda el collado más conocido de Picos de Europa gracias a la privilegiada vista que ofrece del mítico Pico Urriellu.
El camino vuelve a empinarse y se hace más duro según vamos ganando metros por las pedreras de la vertiente meridional de Peña Vieja. Después de un tramo en zig-zag, y justo cuando nos situamos bajo un espectacular cilindro rocoso conocido como la Aguja de Bustamante, la senda ofrece un nuevo desvío a la derecha (1h.05') para dirigirnos hacia nuestro objetivo (indicado en un roca). El sendero continúa ascendiendo (E) a los pies de la Aguja camino del collado de La Canalona, al que accedemos por una canal empinada y algo incómoda por las piedras sueltas pero sin más dificultades que el desnivel a salvar (1h.35').
Buen aperitivo
El acceso al portillo, que discurre bajo otra gran Aguja con el mismo nombre que el paso, nos sitúa en la otra vertiente de la montaña. Las vistas que nos ofrece sobre el macizo oriental de Picos de Europa son un buen aperitivo de lo que nos espera en la cumbre de Peña Vieja. A la derecha (SE), sobresaliente, se alza el cono final de nuestro objetivo.
Y hacia allí nos dirigimos. Su apariencia en la lejanía la hace temible, pero tampoco encierra ninguna dificultad técnica. Sólo la pedrera final una más en este tempestuoso oceano de rocas que son los Picos de Europa nos incomodará la ascensión en los metros finales. Aunque los numerosos senderos que serpentean hasta la cumbre facilitarán tan ardua tarea.
Una vez coronado el techo de Cantabria (2h.10') sorprende, dada la importancia de la cota, la inexistencia en la abrupta cima de un buzón o algún distintivo que nos recuerde dónde estamos. Las vistas son excepcionales a los tres macizos de Picos de Europa, especialmente a las principales cumbres del central, como Pico Urriellu, Cerredo, Llambrión, Torre Blanca, Tesorero o Remoña.
El montañero podrá incluso atisbar cimas emblemáticas de la Cordillera Cantábrica como Alto Campoo, Peña Prieta o Coriscau dibujándose en el horizonte.
Prodigio geológico
A caballo entre Cantabria, Asturias y León, se alza majestuoso uno de los mayores prodigios geológicos del Viejo Continente: los Picos de Europa, un imponente macizo calizo que se levanta hasta más allá de los 2.600 metros de altura a apenas 25 kilómetros del mar. Una espectacular concentración de montañas que se apiñan en poco más de 30 kilómetros de largo por 15 de ancho pero cuya fisonomía y verticalidad no tiene nada que envidiar a macizos de mayor envergadura como Pirineos o Alpes.
Si atendemos estrictamente a su condición geográfica, los Picos de Europa el primer Parque Nacional que se creó en España y el segundo más extenso son en realidad un parte de la Cordillera Cantábrica, que se extiende desde Euskadi hasta Galicia y forma la divisoria de aguas entre el Cantábrico y las cuencas del Duero y el Ebro. Pero sus singulares características orográficas le han dotado de una personalidad tal que su fama sobresale a la Cordillera.
A través de los siglos, los ríos que lo surcan han dibujado profundos desfiladeros en la roca caliza hasta dividirlo en tres macizos bien diferenciados: el oriental o Cornión, entre los ríos Sella y Cares, que se extiende en tierras asturianas y leonesas; el central o Urrieles, entre el Cares y el Duje y repartido entre Cantabria, Asturias y León; y el oriental o Ándara, entre el Duje y el Deva y situado casi íntegramente en territorio cántabro.
Las principales cumbres de todas ellas rondan los 2.500 metros de altitud e incluso algunas los superan con holgura, pero es el macizo central, el más escarpado, el que reúne la cotas más elevadas con Torre Cerredo, techo de los Picos con sus 2.648 metros, a la cabeza. Sin embargo, a la cabeza de todas sus montañas se sitúa, sino en altura sí en fama, el mítico Pico Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519), una leyenda viva en el mundo de la escalada.
Cima:
Peña Vieja (2.613 m.).
Situación:
Segunda cima más alta tras Cerredo (2.648) del macizo central o de Urrieles de los Picos de Europa.
Dificultad:
Media. La dura ascensión final discurre por una incómoda pedriza.
Desnivel y horario:
766 m. 3h.30' (2h.10' de ascensión).
Comunicaciones:
Autopista del Cantábrico hasta Cabezón de la Sal y seguir por la N-634 hasta Unquera. Allí coger la N-621 a Potes, donde seguimos hasta Fuente De por la C-621.
Servicios:
Casa Cayo (hotel y restaurante), en Potes T 942730150. Camping Fuente De T 942736699. Agroturismo de Cantabria T 94217000. Oficina de Turismo de Potes T 942730787
Cartografía:
Picos de Europa II (Ed. Alpina). Picos de Europa (macizos Central y Oriental) (Ed. Adrados).
















